Hace 5 años publiqué una columna para Ámbito Jurídico titulada “Nos morimos de mengua”[1] en la que hacía referencia al caos del sistema de salud en Venezuela citando lo que era ya un clamor desesperado de médicos venezolanos ante la ausencia severa de retrovirales (denunciado al menos desde 2013 por el presidente de la Fundación Manos Amigas por la Vida), como de “la falta de insumos, anestésicos y productos médicos” que ya desde agosto de 2014 reclamaba la Asociación Venezolana de Clínicas y Hospitales. Tuve que visitar el Hospital Universitario en algunas ocasiones (última vez en 2011) y era impresionante ver la degeneración lograda por el chavismo sobre nuestro sistema sanitario y hospitalario. Siendo conservadores, la crisis de nuestro sistema de salud lleva mínimo una década y media y continúa profundizándose, hasta el punto de que el pasado mes de enero la Federación Médica Venezolana (FMV) en rueda de prensa sostuvo que 1.500 personas mueren diariamente por falta de insumos en nuestro país[2].

¿Qué pasa ahora con el covid-19?

Tanto Nicolás Maduro como el presidente encargado Juan Guaidó han dictado medidas para combatir el coronavirus, el cual, según las autoridades de Maduro, se ha detectado ya en dos pacientes y hay otros en estudio. Se han acordado “medidas de seguimiento y control en puertos, aeropuertos y puestos fronterizos”[3] y aprovecharon la ocasión para decretar estado de alarma que es una modalidad de estado de excepción previsto en el artículo 338 de la Constitución de 1999 en aquellos casos en los que “se produzcan catástrofes, calamidades públicas u otros acontecimientos similares que pongan seriamente en peligro la seguridad de la nación o de sus ciudadanos”, ese estado de excepción tiene una duración de hasta 30 días, siendo prorrogable por 30 días más, sin embargo, el estado de emergencia económica cuyo plazo era de 60 días prorrogables una sola vez, ha sido prorrogado unas 25 veces, de manera que este estado de alarma ya veremos cuánto durará. Igualmente, los funcionarios de Maduro emplearon la coyuntura para manifestar que deben levantarse las sanciones internacionales para poder combatir lo que desde el pasado 11 de marzo de 2020 ha sido catalogado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como pandemia.

En Venezuela tenemos años con paludismo/malaria, difteria, tuberculosis, dengue, cólera, sarampión, etc., hablamos de virus, bacterias y otras enfermedades que habían sido erradicadas años antes de la llegada del chavismo. No deja de ser curioso que Maduro haya considerado que los 2 casos de coronavirus den lugar a un estado de alarma, pero que 1.500 personas muriendo diariamente (medio millón al año) por falta de insumos no haya representado para él mayor calamidad.

Ahora, en lo que concierne al covid-19, hemos podido observar que el director general de la OMS ha hecho de forma constante un llamado a la atención de la pandemia por dos razones fundamentales: (i) la velocidad y la escala de la transmisión y (ii) ‎ porque a pesar de las advertencias “algunos países ‎no están abordando esta amenaza con el nivel de compromiso político ‎necesario para controlarla”[4]. Hasta ahora la mayoría de los países que han tenido un número de contagios elevado han adoptado ¿tardíamente? medidas severas para detener la curva de contagios y evitar un colapso de los sistemas de salud, tal y como explico en mi columna de El Nacional “Coronavirus, Estado y responsabilidad”[5].

De momento la OMS habla de más de 125.000 casos y casi 6.000 decesos en 118 países, todo esto en aproximadamente 70 días y advierten que “los países que decidan ‎renunciar a medidas fundamentales de salud pública pueden acabar ‎enfrentándose a un problema mayor y a una carga más pesada para el ‎sistema de salud…”.

Si nos basamos en lo observado y en las declaraciones de la autoridad internacional competente en la materia, se supone que es sensato que cualquier gobierno con casos positivos o incluso por las simples circunstancias internacionales, adopten medidas para prevenir el virus y no solo para reaccionar contra él, pero lamentablemente en el caso venezolano las medidas pudieran ser irrelevantes.

Ante todo no es cierto que las sanciones de la OFAC o del Consejo de la UE impidan combatir el covid-19 puesto que, dichas sanciones expresamente dejaban como supuesto de excepción alimentos y medicinas, de hecho Venezuela ha recibido ayuda humanitaria (cuando el chavismo no lo ha impedido), por lo que el obstáculo para combatir dicha pandemia, independientemente de lo letal que sea (se habla de 2% de letalidad pero en países que no tienen siquiera agua potable e insumos seguramente será más alto) es la destrucción de nuestro sistema de salud.

Según la OMS, el derecho a la salud implica “que los gobiernos deben crear las condiciones que permitan a todas las personas vivir lo más saludablemente posible”, la Constitución de 1999 en su artículo 83 indica que la salud “es un derecho social fundamental, obligación del Estado, que lo garantizará como parte del derecho a la vida”. De igual modo el artículo 84 eiusdem dispone que para garantizar el derecho a la salud “el Estado creará, ejercerá la rectoría y gestionará un sistema público nacional de salud”, mientras que el artículo 85 señala que “El financiamiento del sistema público de salud es obligación del Estado”.

El gobierno chavista ha incumplido todas las obligaciones antes descritas, como consecuencia de ello no van a poder enfrentar el covid-19 con la severidad que las circunstancias ameritan. Es más, si ese estado de alarma llega a servir de algo, debería dirigirse a la recuperación de los hospitales, ambulatorios y centros asistenciales, restablecer los servicios públicos domiciliarios, atacar epidemias mucho más letales que el covid-19 y restablecer los mínimos elementos que requiere un régimen de salud efectivo, los cuales, podemos encontrar en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) de las Naciones Unidas (ONU), ratificado por Venezuela en 1978 y que se compone de 4 aspectos esenciales: disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad  y calidad.

Para atender una epidemia primero debes tener un sistema de salud, Maduro pretende hacerlo al revés.

[1] Ver https://gallotti.blogspot.com/2015/02/nos-morimos-de-mengua.html

[2] Ver https://www.ntn24.com/america-latina/venezuela/fmv-1500-personas-mueren-diariamente-por-falta-de-insumos-en-hospitales-de última vez visitado el 14 de marzo de 2020

[3] https://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/venezuela-es/article241038471.html#storylink=cpy última vez visitado el 14 de marzo de 2020

[4] https://www.who.int/es/dg/speeches/detail/who-director-general-s-opening-remarks-at-the-mission-briefing-on-covid-19—12-march-2020

[5] Puedes verla aquí:  https://www.elnacional.com/author/col-alejandrogallotti/

@alejogallotti


La democracia muere cuando hay censura. Hoy tú puedes ayudar a mantener el periodismo independiente solo con USD 3 al mes. ¡Aporta y sé parte de la solución!


amex logo Master Card logo PayPal logo Visa logo Zelle logo