De inicio se  reitera con gran devoción la celebración del IX Congreso de María Auxiliadora en Fátima, Portugal, del 29 de agosto al 1 de septiembre de 2024. En este encuentro sagrado, elevamos nuestras oraciones y honramos a nuestra Santa Madre, Auxiliadora, quien se revela como «La Maestra» en todas las labores que realizamos en consonancia con la misión encomendada en esta vida terrenal. Reconocemos en ella a la principal mediadora ante la Santísima Trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Este congreso nos brinda una oportunidad invaluable para profundizar nuestra fe y fortalecer nuestra conexión espiritual. Para obtener más información sobre este sagrado evento, le invitamos a visitar los siguientes enlaces: https://mariaauxiliadora2024.pt/es/sobre-el-congreso/ y https://www.youtube.com/playlist?list=PLS3POtvalIxxkQOTNnApKjOQXzoSWnJTC. Que la luz y la gracia de María Auxiliadora nos guíen en este encuentro lleno de bendiciones divinas.

Introducción

En la encrucijada entre la vida y la muerte, surgen un par de interrogantes que despiertan la conciencia colectiva: ¿Puede la resurrección de Jesús iluminar la realidad agobiante del salario mínimo vital en Venezuela? ¿Será la intersección entre la resurrección y la teoría el puente que lleve a Venezuela hacia una nueva esperanza? A medida que exploramos la resurrección de Jesús y la lucha por un salario digno, descubrimos que la respuesta radica en la capacidad del amor y la compasión para trascender las limitaciones terrenales, brindando una luz de esperanza incluso en los momentos más oscuros de la vida.

La luz que vence la muerte: la resurrección entre los muertos

En el silencio sepulcral de la tumba, donde la muerte parecía reinar eternamente, un milagro se avecinaba. Jesús, el Hijo de Dios, resucitó de entre los muertos para traer vida y esperanza a aquellos que yacían en el frío abrazo de la muerte. El sol, oculto tras las nubes sombrías, comenzó a brillar con una intensidad deslumbrante, como si la creación misma estuviera celebrando este momento trascendental.

A medida que sus ojos se abrieron y su cuerpo se levantó de la sepultura, un susurro de asombro y alegría llenó el aire. Las almas que habían sido prisioneras de la muerte, ahora se alzaban con una mezcla de incredulidad y gozo. Los ángeles descendieron del cielo, entonando himnos de alabanza y anunciando la gloriosa resurrección.

Jesús, con su mirada llena de amor y triunfo, comenzó a caminar entre los sepulcros, donde las sombras de la desesperación se habían desvanecido. La tierra temblaba bajo sus pies, como si la naturaleza misma reconociera la magnitud de este momento sagrado. Flores silvestres brotaban de la tierra estéril, llenando el aire con su dulce fragancia y simbolizando el renacimiento y la esperanza.

A su paso, las cadenas de los muertos se desvanecían y las voces olvidadas se alzaban en alabanza y gratitud. Jesús ofrecía vida y redención, brindando la oportunidad de renacer. Lágrimas de afligidos se mezclaban con asombro y esperanza, mientras Jesús los acogía y consolaba. Sus toques sanadores aliviaban cuerpos desgastados por la muerte y sus palabras de amor infundían paz en corazones rotos.

En su camino, Jesús se encontró con personajes históricos y legendarios, cada uno con su carga de pecado y sufrimiento. Los valientes guerreros, los sabios filósofos, los humildes campesinos y los líderes caídos se rendían ante su presencia, sintiendo el peso de sus faltas y anhelando la salvación. Jesús, con su sabiduría infinita y su amor incondicional, les mostraba la ruta hacia la redención y les brindaba la oportunidad de hallar la  paz en medio de la muerte.

En medio de este acto de amor y redención, la Virgen María, Madre de Jesús, estaba presente en espíritu y en el corazón de aquellos que recibían la gracia de su Hijo. Su amor maternal se extendía a todas las almas, ofreciendo consuelo y esperanza incluso en los momentos más oscuros de la muerte. Su presencia irradiaba una ternura divina que envolvía a las almas resucitadas, brindándoles un sentido de seguridad y pertenencia.

En este contexto, la interconexión divina entre el Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de la Virgen María se revelaba como una realidad espiritual de profundo significado. La oscuridad de los sepulcros se desvanecía frente a la luz divina que emanaba de Jesús y fluía a través del amor maternal de la Santísima Virgen María Auxiliadora. Cada alma que recibía su gracia experimentaba una transformación profunda, hallando alivio y una nueva posibilidad en la eternidad. La resurrección de Jesús se convertía en un faro de luz que iluminaba el camino hacia el amor eterno y la vida en comunión con Dios.

Finalmente, llegó el momento de partir. Jesús ascendió a los cielos, dejando un rastro de esperanza y transformación en aquel lugar de muerte. Las almas, ahora llenas de gratitud y fe renovada, sabían que incluso en la oscuridad más profunda, el amor y la misericordia de Dios, a través de la intercesión de la Virgen María, podían alcanzarlas. La resurrección de Jesús se convirtió en un testimonio viviente de la victoria sobre la muerte y la promesa de una vida eterna en comunión con Dios.

Teoría de la realidad desafiante y agobiante en Venezuela: una perspectiva transpersonal y espiritual sobre el salario mínimo vital

Contexto teórico

La Teoría de la realidad desafiante y agobiante en Venezuela: una perspectiva transpersonal y espiritual sobre el salario mínimo vital», a presentar próximamente en un Congreso Internacional de Economía e innovación científica, busca capturar y teorizar acerca la complejidad de la situación de crisis multidimensional que se padece en Venezuela.

Realidad desafiante y agobiante en Venezuela: Esto implica que hay dificultades, obstáculos y una sensación de carga o presión en la vida cotidiana debido a factores como la transgresión del «salario constitucional» y otros agravantes.

Perspectiva transpersonal y espiritual: Se centra en la dimensión más allá del yo individual, explorando aspectos trascendentales y espirituales de la experiencia humana.

El salario mínimo vital o salario constitucional (Artículo 91) hace referencia a una remuneración mínima considerada necesaria para cubrir las necesidades básicas y vivir con dignidad. En este sentido, se presenta una propuesta fundamentada en tres pilares: la unificación de propuestas salariales, la aplicación de una metodología rigurosa y el compromiso ineludible de los actores políticos.

Sumario 

La realidad en Venezuela es desafiante y agobiante debido, entre otros factores agravados, a la transgresión sistemática del “salario mínimo vital” o “salario constitucional” .Esta situación que afecta a la mayoría de venezolanos hace emerger una teoría que busca comprender y afrontar la complejidad de estas experiencias desde una perspectiva transpersonal y espiritual.

Esta contribución teórica surge de la intersección entre las experiencias individuales y la dinámica socioeconómica que caracteriza la vida en Venezuela. Se fundamenta en la premisa de que la falta de poder adquisitivo no solo afecta la dimensión material de la existencia, sino que también tiene un impacto profundo en el bienestar integral de las personas. Se reconoce que la escasez económica no solo limita el acceso a recursos materiales, sino que también afecta la capacidad de las personas para desarrollar su mente, sus emociones y su espíritu.

La teoría reconoce un conjunto de aspectos interrelacionados, entre ellos la profunda angustia y desesperanza experimentada por aquellos que dependen de un salario fijo o de una pensión. La imposibilidad de adquirir medicamentos, acceder a atención médica adecuada y cubrir las necesidades básicas de alimentación y nutrición plantea un desafío existencial que coloca  en entredicho la noción misma de crecimiento económico o bonanza que se pregona en Venezuela por parte de algunos sectores y no solamente gubernamentales. Esto convierte a la situación venezolana en una serie de realidades paralelas, donde las condiciones de vida y las oportunidades son radicalmente diferentes para diferentes grupos de personas.

Asimismo, la teoría revela la compleja interacción entre el aumento del poder adquisitivo a través de las remesas y sus efectos en la economía y calidad de vida en Venezuela. Este fenómeno plantea desafíos más allá de lo económico, impactando profundamente en el bienestar integral de las personas y en la dinámica socioeconómica del país. El incremento del poder adquisitivo generado por las remesas representa una esperanza para algunas familias, ya que les brinda la posibilidad de mejorar su situación económica, mientras que la gran mayoría de los venezolanos que no reciben tales donaciones agravan su situación. .

Sin embargo, también es importante tener en cuenta que este aumento del poder adquisitivo puede tener efectos negativos. Por un lado, el aumento del consumo impulsado por las remesas contribuye a la inflación, ya que la demanda de bienes y servicios supera la oferta disponible en el mercado. Además, el ingreso adicional de divisas ejerce de manera indirecta presión sobre el tipo de cambio, lo que a su vez conlleva a una devaluación del bolívar. Por otro lado, el incremento de los ingresos de las empresas como resultado de este fenómeno también implica una mayor carga de impuestos. Si estos impuestos no se administran de manera equitativa y eficiente, pueden generar presiones adicionales sobre la inflación y la devaluación. “Como corolario, existe una correlación positiva que respalda continuar promoviendo la migración, ya que genera ventajas  de diversos tipos.” 

Del mismo modo, es necesario que los representantes de los trabajadores presenten una única propuesta salarial respaldada por un enfoque metodológico riguroso, tal como se plantea en esta teoría. Dicha propuesta tiene como objetivo establecer un salario mínimo vital que supere los niveles actuales y garantice a los trabajadores los recursos necesarios para cubrir sus necesidades básicas.

Por tanto, es necesario que los candidatos presidenciales en Venezuela se comprometan con la instauración inmediata de un salario mínimo vital que supere los 2.000 dólares mensuales. Además, se requiere una revisión y mejora de las estructuras salariales indexadas para todos los trabajadores. En este contexto, es importante considerar el índice IPAP, que depende de la Estructura Salarial Indexada (ESI), la Liquidez Monetaria Efectiva (LME) y el Abastecimiento Real y Libre (ARL). Este índice desempeña un papel fundamental en la determinación del salario mínimo vital, ya que permite evaluar integralmente los factores que influyen en la remuneración. Su incorporación en la discusión y en la implementación de políticas salariales justas y equitativas sería crucial para garantizar un salario mínimo adecuado y mejorar la calidad de vida de los trabajadores venezolanos.

Finalmente, se evalúa la posibilidad de incorporar el Plan Integral de Reconstrucción Universitaria (PIRU). El PIRU busca abordar la situación de emergencia económica en la universidad, relacionada con el presupuesto y la estructura salarial, ambos deficitarios e infravalorados. Esta iniciativa busca reinventar y reactivar todas las dimensiones de la universidad, reconociendo su papel crucial como formadora de talento y promotora de innovación tecnológica. Además, actúa como un vínculo entre la política gubernamental y el sector empresarial. La incorporación del PIRU permitiría abordar la complejidad de la situación venezolana, ofreciendo una propuesta integral para enfrentar los desafíos económicos y sociales que afectan a la comunidad universitaria y a la sociedad en general.

Reflexión final sobre las preguntas iniciales planteadas:

La resurrección de Jesús revela la esperanza y la transformación en situaciones desafiantes. La intersección entre la resurrección y la teoría transpersonal y espiritual puede guiarnos  hacia un futuro equitativo, abrazando los principios de compasión, solidaridad y justicia. La Santísima Virgen María se presenta como un modelo de fortaleza y protección, a quien podemos acudir en busca de auxilio y consuelo. La resurrección de Jesús nos recuerda que el amor y la fe iluminan realidades desafiantes, y con la intercesión de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, así como la Virgen de Coromoto como patrona de Venezuela y la Virgen de la Consolación de los tachirenses, junto con todas sus  advocaciones divinas afines a la «geografía mariana», encontramos el camino hacia un renacimiento de justicia y prosperidad.

 “¡Al final el Inmaculado Corazón de la Virgen María triunfará!”

Articulo relacionado:

Descenso a los infiernos vs Vulneración del «salario constitucional” (El Nacional, junio 1, 2024)


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