Omar González Moreno es un profesional de la comunicación que ha hecho de la política su medio y opción de vida. Después de desempeñarse como presidente de la Asamblea Legislativa y gobernador del estado regresa al Anzoátegui entrañable, donde su padre había sido el primer secretario de el Concejo Municipal de Barcelona en aquel acuerdo de gobernabilidad que suscribieron AD, Copei y URD a raíz de la huida del penúltimo dictador, Marcos Pérez Jiménez.

Hoy se encuentra en calidad de refugiado en la Embajada de Argentina, adonde llegó para resguardar su integridad física del régimen que lo ha declarado objetivo militar y político.

Estoy seguro de que lo esperaba desde hace tiempo, desde que se convirtió en uno de los voceros más calificados de aquellos diputados que lograron estremecer a la sociedad venezolana triunfando y enfrentando al régimen criminal que lleva 25 años espoleando a la patria nuestra.

Con denuedo, tesón y una frontalidad se ganó un espacio en la sociedad política del estado Anzoátegui. Además de ser exitoso en la política, también lo ha sido en su profesión. Por varios años logró colocar en los primeros lugares de venta sus programas radiales, el periódico El Norte del que fue su director y por muchos años el programa Mar de Fondo en la Televisora Regional Telecaribe, el que mantuvo hasta que la Gobernación de Anzoátegui cayó en manos de Tarek Williams Saab, quien de inmediato obligó a sus propietarios a cesantear su programa, y a otros que dirigía Guillermo Álvarez Bajares y también aquel que mantuvimos durante un año de frecuencia semanal: En Concreto, todos los jueves a las 6:00 de la tarde.

La persecución, las amenazas no lograrán doblegar al periodista, político, demócrata a toda prueba y estratega Omar González, sabía y sabe los riesgos que corre y tiene el coraje y la voluntad para soportarlos y enfrentarlos.

Su libertad depende más del triunfo electoral seguro de Edmundo González y María Corina Machado. Él lo sabe y desde allí, como siempre, como cuando comenzó a apoyar el proyecto político de Vente Venezuela hace 10 años. Pedimos y oramos por la seguridad física y emocional de este hijo de Anzoátegui que nos enorgullece con su talante y valentía. En Dios confiamos.


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