Luego de 25 años de socialismo, el único balance posible es asegurar que: ¡No queda nada!

Los socialistas acabaron con los hospitales, pues hoy en día todos los centros de salud están destruidos y desasistidos.

En los hospitales no hay nada, ni siquiera algodones; pero aún continúan abarrotados de pacientes desesperados por un alivio de sus dolencias.

Nuestros médicos hacen milagros a pesar de la escasez de recursos y los malos sueldos; ellos son héroes y ángeles que hacen de todo para salvarle la vida a miles de pacientes todos los días en todo el país.

Los socialistas aniquilaron la red de escuelas públicas del país, muchas de ellas han tenido que cerrar sus puertas por la insalubridad que persiste en los planteles donde están nuestros muchachos educándose.

Además, los colegios y liceos públicos sufren por la falta de maestros –muchos de los cuales renuncian por los malos salarios–, padecen por la deserción de estudiantes que al final tienen que abandonar las aulas para ponerse a trabajar y ayudar a sus familias.

Los centros de enseñanzas públicos del país, a final de cuentas, padecen por la desidia de un modelo que malgastó miles de millones de dólares y que fue incapaz de renovar, construir o reimpulsar las escuelas públicas de Venezuela.

El socialismo hundió la educación y la salud, pulverizó el salario de los trabajadores y hundió en la mendicidad a millones de venezolanos que no tienen qué comer.

Los adultos mayores de hoy viven la peor época para ser abuelos, pues, gracias a este régimen las pensiones y jubilaciones son un chiste que no alcanza para absolutamente nada.

Es la peor etapa de la historia para ser viejo, pues gracias a este sistema empobrecedor e inhumano, muchos abuelos están separados de sus hijos y nietos, porque les tocó emigrar en la gigantesca diáspora que desangró el capital humano venezolano.

En definitiva, el socialismo es el peor sistema que se puede uno imaginar. Es un modelo que divide, hiere, maltrata y humilla al ciudadano; un sistema que es –permítanme que lo escriba– un infierno en la tierra.

¡Cuánta razón tiene Javier Milei, presidente de Argentina, cuando dijo que los venezolanos han vivido un infierno con el socialismo! Sin embargo, vamos a salir de esa atrocidad gracias al liderazgo de María Corina Machado y la valentía de Edmundo González Urrutia.

Sin más que agregar, nos leemos la próxima semana.


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