La verdad es que los maduristas como Samuel Moncada no solo dejan en evidencia las mentiras que dicen en sus distintas declaraciones. Su conducta de vida da asco, es convertida en bazofia ideológica de la más putrefacta cuando su discurso es totalmente contrario a lo que le exigen al pueblo de Venezuela.

Así, hemos escuchado a Jorge Arreaza decir que a él no le afectan las sanciones impuestas por Estados Unidos porque solo tiene una cuenta de nómina en el Banco del Tesoro¹ donde recibe sus ingresos. Pues lo lógico en un gobierno que se autodenomina “socialista” y “revolucionario” es que todos los subalternos del “canciller”, como es el caso de Moncada, también reciban su salario en bolívares en cualquier banco de propiedad pública, y que con ese dinero en moneda nacional que devenga compre las divisas que necesita y se las transfieran por los medios correspondientes. Pero es evidente que esto no es así cuando podemos ver un video en el cual el susodicho funcionario –por cierto, en plena actitud agresiva hacia una mujer que estaría grabándolo– compra a placer en el odiado imperio², ese del cual despotrican y dicen, palabras más palabras menos, es el averno del mundo.

El video de Samuel Moncada en un supermercado de imperio también comprueba que los productos que estaría adquiriendo no son precisamente de primera necesidad, porque en otras imágenes se puede ver con claridad que lo que lleva en sus manos es helado. No son insumos “básicos”³ como carne, queso, harina, arroz, café, huevos, pasta o similares lo que el funcionario madurista fue a comprar… Su poder adquisitivo le permite hacer semejantes consumos, algo que el venezolano común, teniendo como salario mínimo en promedio tres dólares mensuales, no puede darse el lujo porque apenas si le alcanza para comprar uno o dos productos de lo que llamamos la “canasta básica”, y que obviamente no estaban en la lista que Moncada tenía que pasar por la caja registradora.

Ante eso también nos preguntamos: ¿de cuánto es el salario de tal madurista que hasta tiene la posibilidad de comprar helados y golosinas? ¿Cómo es que si Samuel Moncada está sancionado por Estados Unidos puede adquirir con tanta libertad esa cantidad de productos, como otros que seguramente desconocemos? ¿Por qué no sale ante la opinión pública a decir que está “bloqueado” por el imperio para sus compras personales? ¿Cómo es que él sí puede comprar diversas cosas en el exterior hasta al detal, pero se atreve a decir en nombre del madurismo que el régimen no puede adquirir en el exterior ni una aspirina? ¡Hipócrita!

Samuel Moncada no compra productos de primera necesidad porque seguramente el ministerio de “alimentación” le envía religiosamente cada 15 días –órdenes que habría dado Maduro– su caja CLAP compuesta de arroz y lentejas, y con eso también puede darle de comer a su familia sin ningún tipo de preocupación, razón por la cual, hasta con tres dólares mensuales que suponemos sea su salario como el resto de los venezolanos, eso le permite hasta disfrutar de helados. O tal vez estemos equivocados, y lo que quería Moncada era llamar la atención de sus jefes para exigir su CLAP desde el imperio.

En síntesis, a los miembros de la cúpula del madurismo como Samuel Moncada poco les importa la suerte de los venezolanos. Solo prevalecen sus intereses personales. Y mientras viven hablando contra el gobierno de Trump, cómo les gusta vivir de las maravillas y comodidades que se disfrutan en un país capitalista como Estados Unidos. ¿Por qué no pide ser embajador en Nicaragua, Bolivia, Cuba o alguna nación africana? La respuesta pareciera estar en un helado.

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¹ https://www.aporrea.org/economia/n341294.html

² https://twitter.com/jvivassantana/status/1160185653784715265

³ https://twitter.com/NDtitulares/status/1160275662021652480