Estamos ante una nueva noticia bomba que dio desde el exilio el abogado William Jiménez: hay miles de personas cuyos cadáveres no han sido reclamados en la morgue y sus identidades están siendo usadas para todo tipo de fines.

William, quien fue jefe de Investigaciones del Senamecf (Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses), se encontró en el interior de la institución con toda una estructura de terror, realmente una casa de horrores, donde observó a funcionarios que se prestaban para alterar datos, ocultar pruebas, destruir evidencias de crímenes con el fin de manipular, alterar, corromper el sistema judicial y proteger a los delincuentes.

En su denuncia acusa al ciudadano Freddy Rincón, quien para ese momento fungia de director regional del Senamecf en el Zulia. Sobre este personaje podemos decir que es médico forense y hermano del ex presidente del Tribunal Supremo de Justicia Iván Darío Rincón. Este funcionario tenia 10 años en el cargo y cuando le solicitaron los libros del control de ingresos de cadáveres solo presentó los primeros 3 años, una situación que el jefe de Investigaciones consideró increíblemente negligente o criminal porque lo que significaba era que esa institución no podía dar información sobre las muertes violentas durante los últimos 7 años.

William nos dice: “Si el cuerpo de una persona es ingresado a la morgue por muerte violenta y no tiene un pariente que lo reclame, se puede dar el caso de que no haya registro de defunción y se use su identidad para adquirir, por ejemplo, vivienda, yate, avión, o se utilice en los procesos electorales, lo que que tanto han denunciado algunas figuras políticas”.

Asegura que en situación similar estaba la morgue de Chirica, en el estado Bolívar, donde se encontró con un depósito de cuerpos: unos habían perdido el tejido, otros estaban en fase de descomposición, también había una quema de desechos sólidos, donde aparecieron huesos humanos. Se trasladó con un equipo de antropólogos, deontólogos y profesionales muy capacitados y empezaron a armar un rompecabezas, con pequeños huesos y parte de cuerpos humanos. Luego redactó un informe que suscribió por instrucciones del coronel Domingo Argenis García Pérez, director del Senamecf, quien lo envió al ministro Reverol. En ese documento describía el hallazgo de cuerpos con perforaciones de proyectil en los cráneos.

William pudo liberar esta información junto con fotos que él mismo tomó, en las que se puede observar al equipo forense haciendo su trabajo con los cadáveres amontonados en sus respectivas bolsas. Realmente es impresionante ver estas imágenes y pensar que ocurre a diario en Venezuela, quizás comparable a los crímenes cometidos por los nazi contra los judíos. Tan solo imagine usted la clase de sujetos que administran el sistema judicial venezolano.

Acerca de William Jiménez, les puedo decir que fue quien recibió los cadáveres de Oscar Pérez, José Pimentel y el resto de los acompañantes en la morgue de Bello Monte y fue el primero en denunciar que los impactos en los cuerpos fueron hechos a quemarropa y por lo tanto ajusticiados por los órganos de seguridad del Estado.

Sobre este tema de Oscar Perez, recuerdo cuando hablamos por teléfono en 2018 -yo me encontraba en Estados Unidos- y él me dijo que estaba visitando la logia del QH Oscar Perez, lo cual me complació gratamente porque también es la mía; sin embargo, me preocupé por él, pues sabia de su posición política. No había pasado mucho tiempo de la persecución y cacería de brujas que lanzó Maduro contra la orden masónica por causa de su vinculación con Oscar Perez, así que lo primero que le dije fue que tuviera cautela; entonces fue cuando me sorprendió al decirme que tenía una información muy importante  sobre la muerte de Oscar Perez, pero que tenía que salir del país para revelarla.

William logró salir de Venezuela por Colombia y llegó a Perú, donde finalmente fue contactado por los periodistas y decidió liberar el reporte oficial que redactó para su jefe inmediato, el viceministro de Justicia, en el que denuncia con detalles al ministro Reverol, a Diosdado Cabello, al coronel Lugo y a un conjunto de oficiales de alto rango, colectivos y funcionarios, como responsables de una serie de actos ilegales con el fin de ocultar la verdad sobre la muerte de Oscar, entre estos hechos el intento de Diosdado de querer cremar el cuerpo, asi como el de Reverol de adulterar las pruebas toxicológicas para presentarlo como drogadicto ante la opinión pública. Además, intentaron cambiar y borrar las pruebas balísticas de modo que diera la impresión de que todos murieron en un enfrentamiento. La noticia sobre el ajusticiamiento de Oscar Perez causó un gran revuelo internacional.

William fue llamado por la fiscal Luis Ortega Diaz y por el representante de la alta comisionada de los Derechos Humanos para declarar al respecto.

En 2019 salieron a la luz pública un conjunto de fotos en las que se muestran claramente los impactos de bala que tenía el cuerpo de Oscar Perez y que confirmaban la tesis del ajusticiamiento que hizo William Jiménez en 2018.

Desde luego que desde el mismo momento que hizo pública esta denuncia su vida comenzó a correr peligro; sin embargo, pese a ser prácticamente el único testigo calificado, incluso para ser presentado ante la Corte Penal de La Haya, pues el caso Oscar Pérez fue llevado a esa instancia como un crimen de lesa humanidad, William nunca pudo encontrar en Perú la protección que necesitaba debido a la gran importancia de su testimonio.

Todos estos años estuvo trabajando en una pollera en Lima, prácticamente de incógnito, temiendo por su vida y que no lo reconociera algún agente del régimen. En una de nuestras habituales conversaciones le recomendé que tratara de irse a Europa. Finalmente, por sus propios medios y con el apoyo de amigos, pudo tomar un vuelo con destino a Madrid con escala en Holanda.

Desde hace 2 semanas William entró en el espacio de Schengen, que en la práctica funciona en términos migratorios como un solo país, con una política común de visados. Así fue que terminó solicitando asilo político en Ámsterdam y desde allá revela esta terrible verdad acerca de la situación del sistema judicial venezolano.

Yo invito a los apreciados parlamentarios de nuestra Asamblea Nacional a que inicien por la vía de notitia criminis un proceso de investigación exhaustiva con el fin de validar y corroborar todos esta información. Sabemos que hay evidencia escrita y fotográfica para respaldar esta denuncia, con la que se puede instruir un proceso que incluya a organismos internacionales como la Corte Interamericana de Justicia, la Corte Penal de La Haya, la OEA, y de este modo iniciar la reparación moral de las víctimas de este infortunio, muchas de ellas en el olvido, convertidas en parte de esa maquinaria de crímenes que ha generado el régimen de Maduro. Paz a sus almas.

@estebanoria

Odio eterno a los tiranos y a las tiranías