En cuestión de pocos días, el Instituto Nacional de Estadísticas y el Banco Central de Venezuela actualizaron sus cifras económicas (y en el caso del INE, también sociales). Sin lugar a dudas esto es una buena noticia, ya que en Venezuela nos hemos acostumbrado a un silencio ilegal (recordemos que el BCV está obligado por su propia ley a publicar la data macro del país) por parte de las instituciones. Ojalá Pdvsa (no suministra cifras del sector desde 2016) y el Ministerio de Finanzas (no ha entregado el presupuesto nacional 2020) sigan el ejemplo del INE y el BCV.

Tal vez el número más comentado, de los publicados por el BCV, ha sido la inflación, no solo por su importancia para la población sino también por la considerable diferencia con respecto a lo que ha estado publicando la Asamblea Nacional. Según el Parlamento, la inflación acumulada en 2019 ha sido de 3.326%, mientras que el BCV dice 4.679%, una diferencia de 41%. ¿Por qué esa diferencia? ¿Con cuál nos quedamos?, ¿entonces la AN se equivoca en sus cálculos?

En tal sentido, nos pusimos a analizar los números de cada fuente y encontramos que la diferencia en este 2019 está únicamente en febrero. Si quitamos ese mes y hacemos los cálculos, tanto a la AN como al BCV les da una inflación acumulada de 2.129%.  Ese 53,70% de la AN vs 114,36% del BCV en febrero explica la diferencia. Ante esto, nos sentimos confiados en los números que ha estado reportando la AN, quienes a pesar de sus limitaciones financieras y de personal han sabido llenar el vacío de información que ha dejado el BCV al no publicar las cifras, que por ley debía hacer.

Por otra parte, es necesario destacar las cifras de actividad económica que publicó el BCV. Según sus datos, la economía venezolana en 2018 se contrajo 19,62%. Entre 2014 y 2018, el PIB total venezolano ha caído 49,32% (en términos sencillos: la economía se ha reducido a la mitad en ese período). Adicionalmente, para el primer trimestre de 2019, la situación no mejora, al contrario, empeoró, con la economía cayendo 26,8%. Si comparamos el primer trimestre de 2013 con el primer trimestre del año 2019, la caída acumulada es de 57,6%. Destacando el desplome del sector construcción en 96%; instituciones financieras y seguros 88,5% y manufactura 83,5%.

No obstante lo publicado por el BCV, llama la atención que los números del INE (empleo y pobreza, por ejemplo) dibujan un país bastante diferente al que pintan las cifras que publica el ente emisor. Hasta podríamos decir que expone un país estable, con indicadores positivos. Y es que este instituto ha publicado que en medio de la peor crisis económica de país alguno en la región y tal vez del mundo (en período de paz), el desempleo y la pobreza en Venezuela disminuyen; que mientras el BCV dice que hay sectores con caídas en su actividad cercana al 90%, para el INE en esos mismos sectores crece el empleo (12% en la manufactura, 15% en las instituciones financieras y 1% en el sector construcción).

A tener en cuenta: el INE no publica la pobreza por ingresos, solo por el método de necesidades básicas insatisfechas (incompleto y fácilmente manipulable).

Los números del BCV son claros. Venezuela padece una muy fuerte crisis, que inició mucho antes de las sanciones y que pone en duda no solo los números del INE sino también propagandas del madurismo como la Misión Vivienda (¿cómo decir que han construido millones de viviendas en el país si el sector arrastra una contracción de 96%?). El BCV también nos dice: la crisis se profundiza y estamos lejos de la solución.