Escribo este artículo el domingo 23 de agosto, cuando se llevará a cabo la tan esperada final de la Champions League, la 65va temporada del principal torneo de fútbol de clubes de Europa organizado por la UEFA. El juego que estaba pautado para el 30 de mayo y que iba a tener como sede el Estadio Olímpico Atatürk en Estambul, Turquía, fue pospuesto debido a la pandemia de COVID-19; y, como sabemos, de allí en adelante todo cambió. En vez del tradicional torneo de ida y vuelta, el Comité Ejecutivo de la UEFA decidió trasladar la final a Lisboa, como parte de un “torneo de final a ocho” que consistió en eliminatorias de un solo partido disputadas en dos estadios de la ciudad; algo que fue terrible para algunos fanáticos (sin mencionar a algunos de los equipos que participaron).

El Estádio do Sport Lisboa e Benfica de Lisboa acogerá la final de la UEFA Champions League a las 3:00 pm hora de Caracas. El Paris Saint-Germain se convirtió en el primer equipo en reservar su lugar en la final cuando venció al Leipzig por 3-0 en su semifinal y se enfrentarán al Bayern de Múnich, que venció al Lyon por el mismo marcador en su encuentro de cuartos de final.

La final de la Liga de Campeones tradicionalmente es el punto culminante de la temporada de fútbol nacional en Europa. Pero no solo cambió el formato del torneo, el lugar del partido y la fecha de esta gran batalla; el partido será la primera final de la Copa de Europa / Liga de Campeones que se jugará en un día domingo. También será la primera final de la competencia que se jugará después de junio, en agosto. Hoy, como a lo largo de esta temporada, tampoco habrá espectadores pues el partido será jugado a puerta cerrada. Es una final virtual, si se puede llamar así, pues como mencionamos anteriormente, todo ha cambiado.

Cuando hablamos de juegos virtuales nos imaginamos los de una consola de videojuegos. Esto, por supuesto, ha avanzado mucho y hoy esta virtualidad se refiere más al término utilizado para describir una nueva generación de juegos de computadora con tecnología de realidad virtual (VR) que brinda a los jugadores una perspectiva verdaderamente inmersiva y en primera persona de la acción del juego. Pero hoy, sin estar jugando nosotros o moviendo a los futbolistas, estaremos activamente, pero de un modo pasivo (pues no tendremos los controles en la mano excepto el del volumen de la TV) viendo de manera virtual esta gran final.

Aunque la UEFA Champions League no permitirá espectadores en el estadio durante la final, este partido llegará a todos los rincones del planeta gracias a los servicios de streaming y de All Access de miles de canales de TV tradicionales y de Internet que activamente están promocionando este juego. El gran atractivo de la UEFA Champions League se reflejará no solo en los equipos y sus jugadores, sino además en su alcance de transmisión, con socios en todo el mundo que abarcan territorios en Europa, África, Asia, América Latina, América del Norte, Medio Oriente, Oceanía y más allá. Esto es un cambio importante para el futuro de las transmisiones. Una final sin espectadores que será vista por miles de millones de personas alrededor del mundo. Los productores de TV deportiva también se enfrentarán a la creación de una experiencia de visualización novedosa y agradable a pesar de que faltará la emoción creada por los fanáticos en las gradas, lo cual ha convertido a la mayoría de las instalaciones deportivas en estudios de producción de televisión gigantes.

Ya hay altos niveles de visualización de los eventos deportivos en vivo de los últimos dos meses; el público está ávido por el regreso de los juegos y si no podemos ir a los estadios, verlos por TV, streaming o hasta por los teléfonos se ha vuelto en una gran opción; dondequiera que alguien ponga contenido deportivo, estará resonando con la audiencia como dijo un productor de Los Ángeles. Los deportes en vivo ya son los recursos de programación más valiosos para los canales de TV en su esfuerzo por combatir la pérdida de espectadores a los servicios de transmisión de video; pero están optimistas acerca de la posibilidad de vender tiempo comercial en estas nuevas transmisiones de los eventos deportivos.

En general, se espera que el regreso de los deportes sea no solo algo bueno para el mercado de la publicidad televisiva y los nuevos canales de live streaming, sino que además ya marca lo que será el futuro de la televisión deportiva en vivo. Ya vemos espectadores virtuales o figuras en las sillas en algunos estadios, tenemos paquetes de programación exclusiva de ciertos canales, las empresas tendrán a su disposición nuevas posibilidades tecnológicas de hacer sus anuncios durante los juegos y los canales están cada vez más haciendo mejores producciones y transmisiones de los juegos.

Pero lo más importante, desde esta temporada deportiva del verano 2020 y en especial, luego de lo que será una maravillosa transmisión de la final de la Champions, también veremos un gran efecto a largo plazo en el que las redes deportivas se adaptarán al uso de una mejor tecnología y una mejor producción para el disfrute de los espectadores desde casa.

@LVGarciaG


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