La agenda de Europa con respecto a Venezuela son “elecciones y diálogos”. Que la oposición llegue a un acuerdo con el régimen chavista y así lograr la “convivencia democrática”. Las últimas sanciones que han impuesto a ciertos personajes que integran la tiranía roja que secuestró el país obedece a la presión internacional. En los últimos días vimos cómo la señora Delcy Eloína Rodríguez se reunió en Madrid con José Luis Ábalos, ministro de Transportes, pese a las sanciones que ha impuesto la Unión Europea a la señora antes mencionada.

El mal llamado “grupo de contacto internacional” ha sido creado con la finalidad de unir fuerzas para  lograr “diálogos” en Venezuela que favorezcan la estabilidad del régimen comunista. En la reciente gira del presidente interino, Juan Guaidó, hemos observado cómo han enfatizado que la solución a la crisis pasa por unas “elecciones”, sin mencionar cómo se llegará a esas “elecciones creíbles” con un régimen que ha secuestrado a todo un país con apoyo de gobiernos extranjeros.

La Unión Europea en manos de la izquierda siempre buscará favorecer a sus aliados ideológicos. Estoy completamente seguro de que ven a Hugo Chávez como un líder que luchó por los “pobres” y que Maduro destruye ese legado exitoso en Venezuela. La jefa de diplomacia, representante  Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, Federica Mogherini, es militante de la izquierda italiana desde 1996 cuando inició su carrera política y seguidamente conformó el consejo nacional de la entonces organización Demócratas de Izquierdas.

La agenda de Europa en Latinoamérica siempre será en dirección opuesta a Estados Unidos porque son antiamericanos. Para nadie es un secreto que el país del norte les causa alergia y con Trump en la Casa Blanca lo ven como ultraderechista, racista, xenófobo, visión de la izquierda progresista. Ahora bien, los venezolanos sabemos que ha sido Estados Unidos de la mano de su presidente el primero en reconocer a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela y detrás otros 50 países, de modo que, nuestro mayor y aliado definitivo para la libertad es Donald Trump.

Para nadie es un secreto que España se ha convertido en el refugio favorito de los rojos comunistas venezolanos para disfrutar todo el dinero saqueado al país y producto del narcotráfico. Hemos sido testigos de cómo han salido a la luz pública paraísos fiscales con testaferros del chavismo en países de Europa y pese a ello continúan burlando la diplomacia europea y viajan a estos países para vivir como verdaderos reyes.

Las sanciones que más daño han causado a la tiranía socialista precisamente provienen de Estados Unidos, durante el gobierno de Trump: el congelamiento de cuentas en dólares que han usado para financiar el control y la destrucción del país. No es la ONU, la Unión Europea ni la CIDH los que finalmente pondrán fin al sufrimiento de los venezolanos. No olvidemos que estas organizaciones aún no son capaces de llamar dictadura al régimen castrista, todo lo contrario, tienen negocios con la satrapía de La Habana. Desde los reyes de España hasta el primer ministro de Canadá, el señor Justin Trudeau, todos admiradores de Fidel Castro y la revolución hambreadora de la región.

La agenda de Europa es para lograr la esclavitud es los venezolanos, la agenda de Europa es para favorecer los interés de los comunistas del socialismo del siglo XXI, la agenda de Europa es opuesta a la causa de la libertad de Venezuela. Así que, por el bien de todo un país, es urgente que se hagan a un costado y nos dejen a los venezolanos con nuestros verdaderos aliados.