Ante la grave situación por la que atraviesa actualmente nuestra gran Venezuela nos es casi obligado hablar de política o, al menos, mencionarla aunque no estemos adentrados en ella. Pues, para ejercerla militantemente se requieren, a nuestro entender, tres condiciones: a) preparación, poseer suficiente cultura política, b) vocación de servicio y c) verdadero afecto por el país.

Sobrada razón les asiste a quienes atribuyen a la antipolítica el desastre económico, social y político que envuelve a Venezuela. Esa realidad social denominada antipolítica tiene muchas formas de manifestarse, creemos que una de ellas está presente en el desviar o no saber  administrar racionalmente los recursos de que dispone el Estado destinados a atender las necesidades, sobre todo las más apremiantes, que sufre la mayoría de la población venezolana. También se manifiesta esa fulana antipolítica en la destrucción –se dice que intencional– de las empresas del Estado, principalmente  la petrolera y la agropecuaria.

Pero si queremos, verdaderamente, jerarquizar las necesidades del país, hay dos que consideramos esenciales: la salud y la educación. Sin salud no hay capacidad física ni mental para trabajar, es decir, no hay vida útil. Y, sin educación no hay preparación para trabajar, lo que conduce a la imposibilidad de producir riquezas.

El vocablo política es latino, de polis, vino de la antigua Grecia, allá significaba ciudad. Y se atribuye a Aristóteles el haber concebido la política como el arte de gobernar. Y, bien sabemos que el arte es creación y expresión de cultura. Por otra parte, el desempeño de la actividad política es exclusivo de los seres humanos. ¿Por qué ese privilegio? Porque son los únicos seres dotados del privilegio de poseer capacidad intelectual. Cabe otra interrogante: ¿cuál es la finalidad de la política? Naturalmente, procurar atender en lo posible las situaciones anómalas que confronta la comunidad en su camino de resolver las necesidades que afectan a la comunidad, a las personas y al país.  (Tal vez volveremos sobre el tema).

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