No acabo de entender cómo habiendo una solución factible para terminar con la situación de Venezuela se tarde tiempo en aplicar. Es cierto que por un tiempo, incluso algún año, podría intentarse la perpetuación de una dictadura al estilo de la de Cuba, pero no creo que nadie se atreva a defenderla como una opción y, en cualquier caso, me parece que actualmente esa opción es inviable.

La verdadera, la lógica y permitidme un cierto dogmatismo, pero después de darle muchas vueltas, la única salida que hay es la de la transición, o dicho con las palabras que utiliza la oposición venezolana: el cese de la usurpación, un gobierno de transición y elecciones libres.

Hay quien defiende, de una forma u otra, que se puedan realizar elecciones de manera inmediata, pero esta opción es también ilusoria porque en unas elecciones realmente democráticas ganaría de forma aplastante la oposición y el régimen chavista no admitiría esa victoria, además habiendo demostrado durante 20 años que son unos artistas a la hora de falsificar los resultados electorales, haciendo todos los fraudes posibles a su alcance. Si los chavistas de verdad estuvieran de acuerdo en aceptar unas elecciones democráticas, hace ya mucho tiempo que no estarían en el poder y del problema que el mundo entero habla hoy, Venezuela, ya no se hablaría o por lo menos no desde la crudeza y la forma que se ve y se analiza ahora.

La fórmula de la transición, además de convenir y ser demandada por todo el pueblo venezolano, es la única y mejor opción también para los chavistas. En este marco pueden conseguir la amnistía por lesa humanidad, pues todos sus delitos son evidentemente de lesa humanidad; la amnistía les permitiría a ellos hacer borrón y cuenta nueva, con ciertas condiciones. Si fueran a unas elecciones y las perdieran sin más, sin un acuerdo previo como se recoge en la hoja de ruta en la que he venido trabajando desde hace más de un año, después de una derrota electoral no les esperaría otra cosa que la aplicación de la justicia ante los graves delitos que todo el gobierno chavista, instituciones y todo el régimen han cometido en este tiempo.

Puesto que para ellos también es positiva, no hay otra opción posible, mientras tanto el país se hunde y sus ciudadanos pasan hambre, no tienen acceso a medicinas, los niños se mueren en los hospitales. ¿Qué hacemos todos perdiendo el tiempo? Hay que cerrar esta etapa de una vez y empezar el gobierno de transición de una forma inmediata.

El chavismo hoy todavía está a tiempo de cooperar para transformar un ejército colaborador de un sistema autocrático, injusto y criminal en un ejército defensor de las libertades, la democracia y la Constitución, en definitiva, defensor del pueblo venezolano.

Inicio | Carlos Malo de Molina