En política el fin justifica los medios, no importa si haces el ridículo, dicen algunos “estrategas” de campaña. A falta de credibilidad y un discurso fundamentado y honesto, nunca está de más entrar en el teatro de lo absurdo, sí, ese permanente juego que busca llamar la atención de los electores mediante acciones que quizás nunca en su vida practicaron. Es visible la conducta de algunos dirigentes, que han accedido al manejo de lo público, es muy cuestionable. Es el aprovechamiento del poder con la mayor insolencia posible. La corrupción ha alcanzado los más altos índices de descaro. Una muestra de esa descomposición es el manejo de los recursos destinados a los programas de alimentación escolar, hoy la desnutrición en los niños alcanza niveles de escándalos, no olvidemos que ellos son el futuro de este país.

Y mediante el abuso de poder también y en ejercicio de la política se han hecho los fraudes electorales, se han cometido injusticias sociales, centenares de violaciones de los derechos humanos, se han saqueado los hospitales, se han asegurado los contratos necesarios para el enriquecimiento de unos pocos. Incluso, algunos gobiernos regionales y municipales se pudieran estar convirtiendo en agencias de negocios a fin de garantizar la reposición de lo que invirtieron en sus campañas los elegidos. Todo eso sucede con la complicidad de los organismos de control, que son piezas del engranaje de los políticos venezolanos.

El lado oscuro de la política siempre será movido por una crisis económica, en el caso concreto venezolano podemos observar diversos indicadores, es decir, los índices macroeconómicos del país son muy malos, son rojos rojitos, otro ejemplo, hiperinflación, déficit fiscal, alto desempleo, entre otros. Venezuela transita por una realidad incoherente, a diario se habla de una economía socialista que no es más que en la práctica un capitalismo salvaje, pero la contradicción dentro del paradigma marxista es que el gobierno de Maduro ha utilizado abiertamente sus propias fuerzas de dominación para apuntalar una poderosa y pequeña clase social emergente, dueña de las grandes decisiones económicas en el país.

Las revelaciones que trae el lado oscuro en la política en el país son tan complejas, según nuestros análisis, que ha activado los problemas existenciales / psicosociales, angustias y desesperación, tensiones, desequilibrios emocionales entre los miles de venezolanos; además, conectan a 85% de los ciudadanos que aspiran a un cambio político, incluso un grupo significativo de chavistas desea que se vaya Maduro, no obstante, es fácil decirlo, difícil es creerlo.

En la dinámica del lado oscuro de la política se ha configurado como un riguroso problema la ingobernabilidad y el éxodo, movido por posturas antidemocráticas e ideológicas. Maduro ha demostrado, en años de gobierno, no solo una grave inexperiencia que se articula impermeabilidad ante las realidades del poder, que le impide ir alcanzando esa práctica que le falta, y aprender cada día el difícil oficio del gobernante… pero, se maneja muy bien del lado oscuro de la política.

Vivimos un momento preelectoral, es posible que la nueva campaña que se nos viene se mueva en dilemas para el país y su gente, permitir la consolidación de un lado oscuro y degradado de los partidos políticos o abrirse a liderazgos nuevos, transformadores, estratégicos y organizados, con anhelos de cambios, que hagan de la política una actividad de nivel, honesta, dinámica y acorde con las exigencias ciudadanas. Los votantes venezolanos deberían conocer la propuesta de gobierno que promete cada candidato al país, cuál es la visión de trabajo articulado a la perspectiva social, económica y política.

Vamos a un breve descanso, viene la Navidad y el Año Nuevo, son momentos para la unión familiar, las reflexiones… mirar los desafíos que tenemos por delante, hay que asumirlos, pero siempre con la guardia en alto. Feliz Navidad y próspero Año Nuevo.

herná[email protected]

Síguenos en Twitter: @Hercon44 / @Herconsultores

IG: @hercon44


El periodismo independiente necesita del apoyo de sus lectores para continuar y garantizar que las noticias incómodas que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. ¡Hoy, con tu apoyo, seguiremos trabajando arduamente por un periodismo libre de censuras!