En el contexto del partido de vuelta de la semifinal de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Bayern, presenciamos una jugada memorable al final del partido. El marcador estaba en contra del Real Madrid, y parecía que el Bayern tenía todas las de ganar. Sin embargo, en un giro del destino, Luka Modrić del Real Madrid se convirtió en el protagonista de una jugada que dejó a todos a quienes la captaron  con la boca abierta.

Fue un saque de esquina ejecutado por Modrić (minuto 70:39), pero la defensa del Bayern rechazó el balón y se encontraron en una posición favorable, aventajados en número de jugadores ofensivos, dirigiéndose directamente hacia la portería del Real Madrid. Parecía inevitable que el Bayern anotara el segundo gol que los llevaría a prácticamente a sentenciar el partido, a lograr la victoria definitiva. Sin embargo, en medio del caos y la desesperación, Modrić nunca perdió la secuencia de la jugada. Ver esta jugada en el minuto 8:25 del video contenido en: https://www.youtube.com/watch?v=q9RSFj4erLw&t=14s

Modrić demostró una conexión mente-cuerpo asombrosa al mantener una concentración y resistencia física excepcionales. No se rindió, no dejó que el desespero lo dominara, sino que recorrió toda la cancha con una determinación inquebrantable para evitar el gol en su portería.

También este maravilloso jugador demostró una conciencia del momento presente impresionante. No perdió la secuencia de la jugada y tomó decisiones rápidas y precisas, confiando en su instinto y en su conexión con el juego. Su enfoque en el aquí y ahora le permitió realizar acciones que marcarían la diferencia en el resultado del partido.

Igualmente esta leyenda viviente del fútbol demostró un gran autoconocimiento al mantenerse enfocado y tomar las decisiones correctas en un momento crítico. Sabía cuáles eran sus habilidades y cómo podía utilizarlas para evitar el gol en su portería.

Por otra parte, Luka demostró una trascendencia del ego impresionante al poner el equipo por encima de sí mismo. Su objetivo no era destacar individualmente, sino contribuir al éxito de su equipo. Esta actitud altruista y desinteresada fue lo que lo llevó a luchar por cada centímetro de la cancha.

Además, en el escenario donde se reconoce que el desarrollo espiritual es un componente vital en la vida de las personas, el fútbol puede ser una fuente de conexión espiritual y un medio para encontrar un propósito más profundo. Luka Modrić pudo haber encontrado ese propósito al evitar el gol en su portería y contribuir al éxito de su equipo. En ese momento, el fútbol se convirtió en algo más que un juego, se convirtió en una manifestación de su espíritu y su pasión.

La jugada también refleja la expansión de la conciencia. Él no se limitó a las opciones obvias, sino que vio nuevas posibilidades y soluciones creativas. Su mente se abrió a un universo de oportunidades en medio de la presión y la adversidad. Esa expansión de la conciencia le permitió tomar decisiones rápidas y acertadas para evitar el gol en su portería.

Otro aspecto por destacar es el relacionado con la integración mente-cuerpo-espíritu también se hizo presente en esta jugada. El croata fiel representante del ADN madridista   logró armonizar estos tres aspectos fundamentales de la experiencia humana. Mantuvo su mente enfocada en el objetivo, su cuerpo resistente para enfrentar los desafíos físicos y su espíritu conectado con el propósito de evitar el gol en su portería. Esta integración fue la clave de su éxito en ese momento crucial.

Asimismo Modrić demostró confiar en su intuición al tomar las decisiones correctas en un instante. En medio del caos y la presión, su intuición se convirtió en su brújula, guiándolo hacia la acción adecuada para evitar el gol en su portería.

Finalmente, Modrić experimentó una transformación personal al superar los desafíos y contribuir al éxito de su equipo. Esta experiencia lo llevó a un nivel superior de comprensión de sí mismo y de sus capacidades.

En conclusión, revivir esta jugada memorable nos muestra el arte de la trascendencia en su máxima expresión. En medio del caos y la desesperación, Modrić demostró una conexión mente-cuerpo asombrosa, manteniendo una concentración y resistencia física excepcionales. Su conciencia del momento presente le permitió tomar decisiones rápidas y precisas, confiando en su instinto y en su conexión con el juego. No solo mostró un gran autoconocimiento y una trascendencia del ego al poner el equipo por encima de sí mismo, sino que también encontró en el fútbol una fuente de conexión espiritual y un medio para encontrar un propósito más profundo. Su expansión de la conciencia y la integración mente-cuerpo-espíritu fueron clave en su éxito en ese momento crucial. Confío en su intuición y experimentó una transformación personal al superar los desafíos y contribuir al éxito de su equipo. El legado de Luka Modrić trasciende el simple juego de fútbol, convirtiéndose en un ejemplo inspirador de excelencia humana-deportiva  y liderazgo ético.

“¡Al final el Inmaculado Corazón de la Virgen María triunfará!”

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Pedro Morales. Proyecto educativo: “Salve María Auxiliadora, economía de la salvación y de la felicidad verdadera”. Postulante a Rector de la Universidad Nacional Experimental del Táchira. (UNET) [email protected]  X: @tipsaldia / Instagram: @tipseconomic  / WhatsApp: +58-416-8735028

 

 


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