Leo algunos capítulos del Arthashastra  de Kautilya, traducido del sánscrito al inglés por R. Shamasastry. Esta versión consta de 15 libros y el que me interesa comentar para ustedes es el libro 7, titulado La finalidad de la política séxtuple (The End of the Six-Fold Policy) y tiene que ver con las relaciones exteriores y la diplomacia.

A fin de apreciar mejormente el paisaje visto a través de una doble niebla, del sánscrito al inglés y luego a mi propia versión en español para ustedes, utilizo los comentarios de T. N. Ramaswamy de su trabajo Kautilya: El arte de gobernar,  publicado en la Revista Derecho del Estado N° 17, de diciembre de 2004, traducido al español por Alberto Supelano. Dicho trabajo es parte de uno mayor, del mismo profesor Ramaswamy, titulado Essentials of Indian Statecraft. Kautilya’s Arthashastra for Contemporary Readers (New Delhi: Munshiram Manoharlal Publishers, 1994, 1ra Ed. Bombay: Asia Publishing House, 1962). También he tenido en cuenta la traducción del Arthashastra de Kautilya por F. Javier Fraíz, un trabajo patrocinado por la Embajada de la India en Venezuela y publicado en 2016.

El Arthashastra es un tratado sobre el arte de gobernar escrito hace 2.336 años, por los nombres de Kautilya y Visnú Gupta asociados con Chanakia Pandit (350-283 a.C.) quien fue primer ministro del imperio Maurya, el primer gran imperio unificado de la India regido por la dinastía Maurya, misma que se estima duró desde 320 a.C. hasta 185 a.C., dominando todo el norte y centro de la India y algunas regiones de Afganistán y Pakistán. En contraste, y como ejemplo comparativo, Il Principe, de Nicolo Machiavelli, fue publicado hace apenas 487 años, en 1532, cinco años después de la muerte de Machiavelli. De modo que el Arthashastra y en años, es unos cinco veces más antiguo que El príncipe.

De acuerdo con Ramaswamy, la política séxtuple consiste en una política de seis vertientes, cada una de las cuales se utiliza dependiendo del entorno y sus exigencias: la guerra, la paz, la neutralidad, la invasión, las alianzas y las relaciones bilaterales. El concepto que sustenta la política séxtuple es la flexibilidad vista en el concepto racional de que ningún Estado debe comprometerse con una línea política  que lo lleve al desgaste político y al desastre económico.

De hecho y según el comentario de Ramaswamy, la diplomacia es la herramienta que se debe utilizar para que un Estado pase de una situación de deterioro a la de estabilización y de aquí al progreso y para tal finalidad es que se dispone de esas seis vertientes que permiten el abordaje y adaptación a la dinámica ambiental de las situaciones políticas.

En una situación en la que el progreso se puede lograr con la paz o con la guerra, se debe preferir la primera, debido a los desastres ocasionados por la segunda. Se indica una preferencia similar en el caso de la neutralidad y la guerra. Lo anterior significa que desde hace más de 2.300 años está demostrado que la guerra como primera prioridad es, como mínimo, una estupidez. La guerra es la última opción y aquí coincide con Sun Zi, también Sun Tzu, en El arte de la guerra, escrito hace 2.500 años: «Por tanto, la política militar más aconsejable consiste en neutralizar los planes estratégicos del enemigo; en segundo lugar, erosionar su sistema de alianzas; en tercer lugar, combatir en campo abierto» (Capítulo 3, “Planes ofensivos”, Editorial Biblioteca Nueva, 2000). Sin embargo,  tal posición difiere de Machiavelli, cuyo capítulo XIV establece: «Un príncipe no debe entonces tener otro objeto ni pensamiento ni preocuparse de cosa alguna fuera del arte de la guerra y lo que es lo único que compete a quien manda» (Edición de El Aleph, 1999).

En este libro 7 del Arthashastra es que se hace referencia a los Estados que atraviesan por situaciones tormentosas y a los factores que producen crisis y malestar en los mismos. Por ejemplo, la tesis de Kautilya en torno a una crisis financiera es que la misma es la más grave de todas las crisis que afligen a un Estado, puesto que las finanzas son el fundamento de toda autoridad, y en una crisis de este tipo se debilita o destruye la autoridad –y yo agrego: vista tal autoridad en el valor de su signo monetario. El debilitamiento de la autoridad puede infectar todos los aspectos de la vida, y así afectar la prosperidad general, la tranquilidad interna y las relaciones externas.

Si bien la causa de las crisis modernas que afligen a un Estado, en opinión del Fondo Monetario Internacional, es la corrupción, Kautilya ubica las causas de las crisis en los Estados, particularmente las crisis financieras, en una serie de conductas humanas de sus gobernantes que fácilmente pueden asociarse con la corrupción porque, sencillamente, desembocan en ella.

Así, salir de una crisis para Kautilya significa que el Estado debe planear cuidadosamente la eliminación de las fuerzas y conductas que producen malestar, controlar y aliviar el malestar cuando este se presente, y evitar las tensiones y las dificultades financieras.

La autoridad, los recursos y las relaciones sociales y diplomáticas son los factores vitales para la supervivencia de la especie humana, y se puede decir, en palabras de Ramaswamy, que con el diseño de estrategias y planes que unen a estas fuerzas básicas de la supervivencia ordenadas en un patrón de superación, Kautilya creó una corriente de pensamiento que transciende las limitaciones temporales y espaciales y se ganó un lugar respetado entre los grandes arquitectos del progreso humano y de la prosperidad pacífica para los pueblos del mundo.

 

César Tinoco