El año 2019 cerró con  un desafío político militar y tecnológico realizado por la Federación Rusa en vocería de su presidente Vladimir Putin, que puede tener un gigantesco impacto en las próximas décadas y que si es asumido por la administración Trump con seriedad va a marcar una nueva carrera armamentistas donde las diferencias tecnológicas y financieras actuales, pueden traer consecuencias funestas para los participantes que participen en la misma.

Me refiero a la aparición de un nuevo tipo de arma conocido como misil hipersónico que supera 20-25 veces la velocidad del sonido y que permitiría reducir a la mitad o mucho menos la llegada de armas nucleares de Rusia a Estados Unidos lo que le  deja sin ningún tipo de defensa, dado que el tiempo de respuesta a los ataques se reduce muy considerablemente, superando cualquier arma antimisil por su alta velocidad.

No es casualidad que este desafío llegara después del anuncio del presidente estadounidense Trump hace menos de 15 días de crear la Fuerza Espacial de Estados Unidos a objeto de realizar operaciones militares fuera del Planeta Tierra, mientras anunciaba un gasto militar de 738 millardos de dólares que para poder imaginar su magnitud es suficiente con decir que es 12 veces superior a los 61,4 millardos de dólares de presupuesto militar de Rusia en 2018.

Para entender los efectos políticos, económicos y culturales de esta situación, debemos volver al año 1957, cuando se lanzó el 1er satélite artificial del mundo ante la sorpresa total de la opinión pública  estadounidense que entro en una paranoia colectiva ante el temor de una situación de superioridad militar y tecnológica de la desaparecida Unión Soviética que pudiera llevar al resto del mundo a caer en manos del Comunismo internacional.

Esta “crisis del Sputnik” llevaría a la implementación de medidas que cambiarían a la humanidad hasta nuestros días, como serían las siguientes:

1. Creación de la NASA. Durante muchos años se realizaron proyectos militares dispersos y sin sentido político en Estados Unidos, a pesar de la fuerte influencia de la cultura espacial en el imaginario estadounidense gracias a la cultura de los cómic y la influencia de las películas de Hollywood. Incluso, se había dado una colaboración única entre Walt Disney y Werner Von Braun (jefe máximo de los programas de cohetes de la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial) para producir 3 documentales históricos sobre las posibilidades del hombre en el espacio.

Mas fue la emergencia nacional creada por este estado de pánico lo que hizo posible poner a Von Braun y su equipo a la cabeza de la NASA para pelear y ganar la “carrera espacial” que concluyó simbólicamente con la llegada del hombre a la Luna en 1969, gracias al desembolso de decenas de miles de millones de dólares que permitieron financiar el Programa Apolo, al mismo tiempo que financiaba la guerra de Vietnam. Esto demostraba un músculo financiero e industrial que la Unión Soviética no podía igualar sin producir enormes privaciones a sus habitantes en cuanto a la producción de bienes de consumo. Esta demás decir que es sin duda la mayor y más importante agencia espacial de la historia y su aporte histórico amerita su propio artículo de opinión.

2.Creación de Darpa. La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa, más conocida por su acrónimo Darpa, proveniente de su nombre original en inglés Defense Advanced Research Projects Agency, es una agencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos responsable del desarrollo de nuevas tecnologías para uso militar.

Fue creada en 1958 como consecuencia tecnológica de la llamada Guerra Fría y de la que surgieron los fundamentos de Arpanet, red que dio origen a Internet. Sería digno de un artículo propio describir el enorme aporte de esta institución a la tecnología del siglo XX y XXI, mas lo importante es conocer que en sus laboratorios y centros de investigación se desarrollan a corto plazo herramientas y tecnologías para todo tipo de aplicación civil y militar que implica cambios trascendentales en nuestra cotidianidad. De este tipo de instituciones se origina posteriormente Tradoc, que según el futurólogo  Alvin Toffler (La tercera ola) en su obra Las guerras del futuro sería la institución académica y científica más avanzada del planeta y de la cual se escribirá luego en otro artículo.

3. Revolución en el campo de la administración. Después del proyecto Manhattan (elaboración de la primera bomba atómica) que llevó a la creación de ciudades secretas e instalaciones de todo tipo en la Segunda Guerra Mundial, la crisis del Sputnik permitió el financiamiento de proyectos de todo tipo, para lo cual se idearon metodologías de trabajo más eficientes que los ingenieros y proyectistas usan hoy en día en el mundo civil. Se experimentó un gran avance en la gestión y organización de proyectos de alta complejidad, así tenemos que los modelos de estandarización como el análisis PERT fueron inventados para el programa Polaris (misiles lanzados desde submarinos). Igualmente, se aprobó una iniciativa de apoyo a la educación científica (National Defense Education Act) que sentó las bases para el desarrollo del avanzado sistema de investigación y desarrollo de las universidades estadounidenses que existe hoy en día.

Hoy, cuando no existe la Unión Soviética y la Federación Rusa tiene una población cuantificada en menos de la mitad de la población estadounidense y un producto interno bruto al menos 10 veces inferior al PIB de Estados Unidos, el presidente Putin plantea esta situación que él mismo describe, en sus propios términos, como similar a la ocurrida en 1957 en cuanto a la ventaja temporal tecnológica de la Unión Soviética.

No queda menos que imaginar qué puede ocurrir si Trump convierte este desafío en una carta política-electoral para las elecciones de 2020 y a su vez tiene la justificación para la renovación total de toda la industria militar nuclear, la vuelta del recordado proyecto de Iniciativa de Defensa Estratégica (Star War) de Ronald Reagan de los años ochenta del pasado siglo y la oportunidad de meter a todas las empresas tecnológicas de Silicon Valley (California) y Seattle (Washington), además de las centenares de universidades de élite como Stanford y el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts, dirigido por el ingeniero venezolano Rafael Reif,  graduado en la Universidad de Carabobo), en una carrera armamentista que llevaría la tecnología a límites insospechados al incluir a todos los magnates tecnológicos en esta cruzada militar industrial que se puede desatar. Sin olvidar el detalle de que Estados Unidos con sus más de 20 billones de dólares de PIB (1/5 de la producción mundial) sí puede financiar proyectos de magnitudes colosales, en los cuales pueden participar Japón, Corea del Sur, Canadá, la Unión Europea, entre otros actores que aportarían tecnología, capital financiero y mano de obra calificada, llevando este conflicto a diferencias siderales en la medida que pase el tiempo.

No sería exagerado que esta hipotética crisis planteada por Putin lleve al al próximo presupuesto militar estadounidense (2021) a 1 billón de dólares del sistema decimal, que en el sistema anglosajón sería 1 trillón de dólares a repartir entre universidades, centros de investigación, empresas de alta tecnología y fuerzas armadas estadounidenses.

Hasta se podría decir que el desafío del Avangard, puede terminar siendo la salvación de la OTAN como alianza política militar en la opinión pública de muchos de esos países aliados.

Mientras estamos en este campo sideral de la tecnología militar, debemos recordar también que los países enemigos del denominado “imperio” también pueden caer en la retórica y las actividades de dicha carrera armamentista, así que no debe sorprender ver en los próximos meses a Cuba o Irán organizando unidades militares espaciales o al mismo presidente Nicolás Maduro anunciando la adaptación de la AVAE (Agencia Venezolana de Actividades Espaciales) creada por Hugo Chávez,  para la creación de una división militar dentro de la misma.

No se rían,  estimados lectores, en Venezuela cualquier idea es posible de ser emitida desde las alturas del poder…  desde la dolarización total hasta la Milicia Espacial.