Es inadmisible que a estas alturas de la catástrofe comunista en Venezuela nos digan que debe existir un acercamiento con el régimen criminal de La Habana para encontrar una solución a la crisis, cuando precisamente han sido los Castro quienes llevaron al país a la más abyecta miseria, como lo hicieron en la isla de los desconectados (Cuba).

Los venezolanos vivimos bajo la invasión del castrismo. Según Luis  Almagro, secretario general de la OEA, existen alrededor de 22.000  cubanos infiltrados para ejecutar torturas, fusilamientos  y espionaje.  Que el primer ministro de Canadá tenga la osadía de tan solo pensar que el régimen comunista de Cuba tiene que formar parte de la solución para Venezuela es una cachetada a los ciudadanos víctimas de las peores torturas, encarcelamiento y el saqueo de la nación.

Justin Trudeau es el niño mimado de los Castro en Europa, para nadie es un secreto la admiración del primer ministro de Canadá hacia la tiranía asesina de Cuba. En el año 2016 dijo lo siguiente: “Extraordinario” y  “líder de toda una vida que sirvió a su pueblo”. Todos los latinoamericanos y en especial los venezolanos hemos sido testigos de cómo centenares de cubanos han dejado sus vidas en el mar en busca de un mejor futuro, así que es un insulto y una ofensa para todos los ciudadanos venezolanos que se pretenda que la tiranía longeva marxista sea parte de un posible solución cuando estos son los esclavizadores de Venezuela.

Veamos cómo se encuentra Colombia un par de años después de aquel nefasto “acuerdo de paz” en La Habana entre el gobierno del ex presidente Juan Manuel Santos y guerrilleros de las FARC. Estos diálogos que tuvieron lugar en Oslo y en La Habana son parte de un libreto que están aplicando a la perfección en el país. Después de estos encuentros del gobierno interino de Juan Guaidó y el régimen de Maduro, nuevamente este año vemos cómo desde Canadá se pretende iniciar un nuevo proceso de “diálogo” pero con participación de la tiranía cubana. Es una historia similar a la que vivieron los colombianos, en la que salieron ganando los guerrilleros con curules en el Senado y siguen usando las armas.

Es absurdo y criminal pretender que los secuestradores de más de 30 millones de ciudadanos pueden formar parte de la solución y liberar a sus rehenes, siendo estos una presa que les permite alimentarse y sostener su sistema criminal en su pequeña colonia. Es evidente que quienes proponen semejante aberración lo hacen en función de favorecer al castrismo y desde luego al chavismo que tanto daño le ha causado a la región, porque estos han sido promotores del narcotráfico, financiamiento del terrorismo, adoctrinamiento y la expansión de un sistema criminal, fracasado, opresor y distribuidor de la miseria: el socialismo del siglo XXI.

Cuba y los Castro son los peores enemigos de la libertad y conspiran a diario para subvertir el orden constitucional y crear el caos para luego tomar el control total, como lo hicieron en Venezuela desde hace un poco más de 20 años. Los venezolanos necesitamos acciones firmes de los aliados para liberarnos de la invasión que nos somete a las peores humillaciones y barbarie nunca antes vistas en la región. No van a dejar el poder con “diálogos” ni presiones diplomáticas, no son políticos, son terroristas disfrazados de políticos y hay que actuar en consecuencia, son nuestros enemigos.