Existen personas muy desinformadas que no toman en serio la situación concerniente a las reuniones, planes y operaciones que puede desarrollar el Comando Sur de las Fuerzas Armadas estadounidenses, por lo cual es menester dar una explicación breve de esta organización y sus capacidades.

El Departamento de Defensa ha dividido el planeta Tierra en 6 divisiones geográficas y 4 divisiones globales para un total de comandos de combate unificados, donde un mando militar tiene el control absoluto de manejar las fuerzas terrestres, aéreas y navales de Estados Unidos en los países de su área de responsabilidad geográfica y en el caso de los comandos globales, maneja todas las amenazas que se presenten a su criterio desde todo el planeta, desde sus cuarteles continentales.

Estos comandos son los siguientes:

  1. Comando Africano: maneja la responsabilidad militar de toda África excepto Egipto y controla las operaciones contra los extremistas islámicos en diversos países de poblaciones musulmanas, así como monitorea las guerras civiles y las enfermedades de destrucción masiva como el ébola.
  2. Comando Central: dirige todas las operaciones militares desde Egipto hasta el Asia Central, lo que implica todo el Medio Oriente y desde aquí se llevan a cabo las operaciones militares en Irak, Siria, Afganistán y en caso de guerra con la República Islámica de Irán.
  3. Comando Europeo: le corresponden todas las operaciones militares en Europa y desde allí se dirigió la guerra de Yugoeslavia, siendo su papel principal defender a los aliados de la OTAN de una invasión militar proveniente de la Federación de Rusia.
  4. Comando Norte: maneja las operaciones militares desde México hasta Canadá y controla las operaciones militares mayores que se podrían presentar en la frontera estadounidense en caso de crisis incontrolable de la inmigración ilegal.
  5. Comando Indo-Pacifico: controla todas las operaciones militares desde la India hasta Australia, llegando su responsabilidad militar a las zonas polares ártica y antártica, siendo su principal responsabilidad enfrentar a China en caso de una guerra por invasión de Taiwán o Corea del Norte en caso de ataque a Japón y Corea del Sur.
  6. Comando de Operaciones Especiales: es el mando que coordina las operaciones de guerra psicológica, asimétrica, contraterrorismo y rescate de rehenes en todo el mundo y lleva la responsabilidad de la guerra global contra los grupos terroristas y narcotraficantes.
  7. Comando Estratégico: es el mando responsable en caso de una guerra nuclear con Rusia, China o Corea del Norte y su responsabilidad es defender de un ataque de misiles su territorio y el de sus aliados  y destruir a los atacantes.
  8. Comando de Transporte: es el mando encargado de transportar todo tipo de mercancía y personal, sin importar la distancia ni los volúmenes requeridos, siendo recordados casos como el puente aéreo de Berlín con el que alimentaron a 2,5 millones de alemanes desde el aire durante meses en 1949, el puente aéreo del Yom Kippur en 1973, con el que salvaron a Israel de la destrucción segura por el suministro de materiales, y la operación Tormenta del Desierto, con la que trasladaron a 500.000 soldados con sus equipos militares de todo el mundo hacia los desiertos de Arabia Saudita para liberar Kuwait en 1991.
  9. Comando Digital: es el mando responsable de llevar operaciones de guerra electrónica en el mundo del Internet a escala global, siendo su responsabilidad monitorear las amenazas de ciberpiratas y delincuentes digitales desde países como China, Corea del Norte y Rusia que supuestamente viven atacando empresas e instituciones occidentales en forma frecuente.
  10. Comando Sur: es el mando militar que coordina todas las operaciones desde Guatemala hasta Argentina, incluidos los países del Caribe y obviamente tiene la responsabilidad de enfrentar contingencias en Cuba, Nicaragua y Venezuela.

Como se puede observar, las fuerzas estadounidenses están estructuradas para una guerra mundial en diversos escenarios con multiplicidad de adversarios y situaciones desde muy pequeña escala hasta guerras continentales y en este sentido es muy peligroso y soberbio no tomar en serio las amenazas de los comandantes regionales de dichos comandos de combate geográficos cuando plantean estar listos para llevar a cabo operaciones militares en sus zonas de responsabilidad.

Debemos recordar que además de las diferencias tecnológicas y económicas evidentes a los que se enfrentaría el país en caso de una invasión, se puede dar por descontado una cuidadosa planificación de muchos años para realizar esta operación que sin duda está reforzada por la valiosa información suministrada por los altos militares de la directiva del Sebin, que sin duda deben haber entregado a los estadounidenses todos los secretos políticos, económicos, financieros, militares y personales de la sociedad venezolana y sus instituciones.

Si juntamos esta valiosa información a la que ha sido recolectada por espías y satélites, sumadas al más que seguro apoyo de las Fuerzas Armadas de Brasil y Colombia y el refuerzo de miles de contratistas de empresas privadas militares que vienen detrás de las fuerzas regulares, es sin duda preocupante que se hable con tanta ligereza de la posibilidad de una intervención militar como si fuera un torneo deportivo o un juego de video.

El gobierno de Nicolás Maduro, independientemente de su capacidad militar expresada en tropas regulares y milicianos, debe comprender la capacidad destructiva que le toca enfrentar en un país, que está virtualmente destruido o colapsado en muchos servicios públicos sin estar en estado de guerra.

Es por ello, que los principales decisores políticos y militares deben entender que están al borde una posición de no retorno, que obliga a tomar decisiones políticas muy difíciles a muy corto plazo, debido a que ya puede ser cuestión de días la aplicación de la opción militar por parte del presidente Trump para resolver la crisis política en Venezuela.

Ya es hora del realismo político sobre el romanticismo histórico