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Luego del 10 de enero la dinámica política venezolana ha cambiado. Es temprano para anticipar consecuencias, pero se nota una revitalización opositora y, por primera vez en mucho tiempo, una pérdida de iniciativa por parte de la dictadura de Nicolás Maduro.

La oposición ha acelerado la marcha y aunque muchos exigen más rapidez, es posible que el “timing” sea el necesario ya que los movimientos de la AN y de Juan Guiadó van en consonancia con un plan que trasciende a Venezuela e incluye operadores internacionales de países como Estados Unidos, Brasil, Argentina y otros.

Lo que se haga tiene que corresponderse con la ley venezolana y la ley de los países involucrados, para no repetir errores monumentales como los del infame “Carmonazo” de 2002, que demostró los desmanes de la impaciencia y la improvisación.

De lo mucho que se habla en las redes, rescato tres preguntas que se trataron en Verifikado y una que rueda mucho estos días.

1. ¿Qué consecuencias tiene que 13 países de la región desconozcan el gobierno de Maduro?

Dice una nota de Javier Brassesco que “los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía, que ya en mayo de 2018 habían anunciado que no reconocían el proceso en el cual Maduro se había reelegido, anunciaron que no reconocen la legitimidad de este segundo mandato, y le instaron a no asumir la Presidencia el 10 de enero, que respete las atribuciones de la Asamblea Nacional (electa en diciembre de 2015 y en la que la oposición cuenta con mayoría) y le transfiera el poder a esta de forma provisional hasta que se realicen elecciones democráticas”.

A esos países les anteceden Estados Unidos, los que integran la Unión Europea, así como Canadá y Suiza, que han aplicado sanciones unilaterales al chavismo, sobre todo por el inmenso lavado de dinero y el que, sin duda, será reconocido como uno de los mayores desfalcos de la historia contemporánea. Pero esas sanciones fueron económicas y personalizadas.

El desconocimiento de los países latinoamericanos es político y va directo al corazón del régimen: la Presidencia usurpada de Nicolás Maduro, producto de la convocatoria de un ente ilegal como la asamblea nacional constituyente y un proceso electoral fraudulento. No obstante, se suele pensar que ese desconocimiento es mayormente simbólico y que no tiene mayores consecuencias. Veamos:

–El impacto internacional (tan cuidado por el chavismo en sus primeros años) es enorme y de un desprestigio externo que no puede esconderse. La noticia ha tenido alcance mundial y siempre señala a Maduro como ilegítimo y usurpador. La excepción: los medios chavistas y unos pocos radicales que lo apoyan.

–El aislamiento que estas decisiones producen no puede ser mayor: rodeado completamente por países no afectos al chavismo y mucho menos al comunismo cubano.

–Se restringe la entrada de altos funcionarios venezolanos en el territorio de los países firmantes.

–Se han emitido “circulares y boletines que transmiten al sector bancario y financiero el riesgo que correrían si realizan negocios con el gobierno venezolano que no cuenten con el aval de la Asamblea Nacional”.

–Otro punto importante es el de instar a “los organismos financieros internacionales de los que estos (13) países forman parte, para que no se otorguen préstamos sin el aval de la AN”.

2. ¿Se juramentó Juan Guaidó como presidente interino?

En VerifiKado tratamos el asunto, también bajo la tecla de Brassesco: “La Constitución venezolana establece que ante la falta absoluta del presidente de la República, su cargo lo ocupará el presidente de la Asamblea Nacional.

“La Asamblea Nacional venezolana, de mayoría opositora, es reconocida por la mayoría de los países de la región como la única autoridad legítima del país, pero la Corte Suprema de Justicia la declaró en desacato en 2016 y desde entonces el gobierno la desconoce abiertamente y hasta creó un órgano para sustituirla (la asamblea nacional constituyente)”.

Guaidó recordó que luego del 10 de enero el ejercicio de esa Presidencia era una mera usurpación. Y declaró en sesión solemne de la AN: “Invoco los artículos 233 (que habla de las faltas absolutas del presidente de la República), 333 (sobre la vigencia de la Constitución a pesar de ser derogada por un acto inconstitucional) y 350 (desconocer gobiernos que contraríen principios democráticos) de la Constitución para convocar elecciones y cesar la ‘usurpación”.

Muchos líderes internacionales, líderes políticos y de opinión, así como un tropel de ciudadanos “han dado por hecho, a partir de todo lo relatado (de manera muy breve y simplificada) que Guaidó asumió como presidente interino. Incluso el presidente de la OEA, Luis Almagro, saludó la asunción de Guaidó como ‘presidente interino de Venezuela”.

Pero lo cierto es que Guaidó no se ha juramentado como presidente interino. El abogado y jurista Aníbal Palacios Castillo ofrece algunas consideraciones sobre el caso: “La norma constitucional que prevé el vacío de poder (la falta absoluta del presidente) señala taxativamente, sin lugar a interpretaciones extensivas, las únicas seis (6) causas de tal vacío: ‘La muerte, renuncia, destitución, incapacidad física o mental, abandono del cargo y revocatoria del mandato. (…) Por lo tanto no es posible que el presidente de la AN asuma el cargo porque sencillamente no está contemplada esa causa, por lo que de tomar esta vía con resultado práctico, se convertiría así en un dictador más, y no tendría apoyo popular con fortaleza militar ni internacional”.

No obstante, afirma: “Así que la salida encontrada en el marco de la propia Constitución (CRBV) es la que inteligentemente escogió Guaidó, cual es convocar un cabildo abierto (artículo 70) en el que junto con el pueblo se escoja la ruta constitucional, donde puede tomar una decisión de designar (no autoproclamarse) un presidente que se encargue de la transición mientras se convocan elecciones libres, con la ventaja constitucional de que la decisión que tome el pueblo en ese cabildo tiene carácter vinculante, es decir, es de obligatorio cumplimiento y debe ser acatado por todas las autoridades, y será a partir de allí cuando asuma la Presidencia de la República como legal y constitucionalmente encargado, con el objeto de restablecer la vigencia efectiva de la Constitución, violentada por el usurpador Nicolás Maduro (artículo 333). Más constitucional imposible”.

El debido proceso es lo que puede llevar a una eventual designación de un presidente interino, apoyada legal y entusiastamente por la comunidad internacional. Ahí lo dejo para la discusión.

3. ¿Wikipedia está bloqueada en Venezuela?

Una guerra de ediciones en Wikipedia en las entradas ‘Nicolás Maduro’ y ‘Juan Guaidó’ provocó que la cuenta cerrase el acceso al perfil de estos dos personajes, pero además hizo que el gobierno venezolano tomara una medida insólita: bloqueó Wikipedia”. Como explica el periodista Arnaldo Espinoza, desde el 10 de enero “su página estaba en modo ‘semiprotegido’. ¿Qué quiere decir esto? Que las intervenciones solo las podían hacer usuarios con más de 50 ediciones en Wikipedia”.

Ese impasse duró varios días luego del 11 de enero. Cantv, como corresponde a un régimen autoritario que no respeta la libertad de expresión e información, bloqueó la enciclopedia colaborativa para sus suscriptores, aunque quedó accesible para usuarios de otras redes. 

Recordemos que el régimen madurista manipula el acceso a Internet como si fuera un juego de “quita y pon”. Al momento de la redacción de esta nota, muchos usuarios de Cantv reportaban que podían ver la enciclopedia en línea por Cantv, otros no. Es normal en Venezuela.

4. ¿Qué pasará después del 23 de enero?

Nadie lo sabe. Lo que sí se puede anticipar es que la oposición (y el régimen) tienen sus planes. En el primer caso, el único capaz de lograr un cambio positivo. Pero eso no es solo lo que tenga Juan Guaidó en mente, sino la AN, la oposición institucional, los grupos de apoyo, y sobre todo, dos factores de poder clave: las FANB o partes de esta que deben decidir entre la ilegalidad de un régimen debilitado y corrompido hasta su esencia, y una alternativa que saque a Venezuela del hueco más profundo al que haya caído en su historia. Y el otro es la coalición internacional, liderada por Estados Unidos, Brasil, Argentina, apoyada por los países democráticos de las Américas, por la Unión Europea y docenas de organizaciones internacionales como la OEA.

Los pasos que da Guaidó no corresponden a su exclusiva voluntad. Hay un plan y luego del 23-E veremos de qué se trata y qué desenlace trae consigo.

Imagen: Composición de FNN.