Recientemente se celebró el Día del Estudiante Universitario, día en el cual nuestros estudiantes de las universidades autónomas reflejan la valentía y el coraje que siempre han demostrado. Coincidiendo o no con esa fecha conmemorativa han salido a defender sus derechos en muchas oportunidades, los cuales redundan en una educación y formación acordes a sus expectativas para posteriormente desarrollar sus habilidades y destrezas profesionales en una Venezuela libre y llena de oportunidades, no bajo el dominio de un régimen opresor y totalitario como el que tristemente lleva las riendas del poder en nuestro país, que no se detiene en su afán de destruir todas las instituciones que siempre han ejercido su autonomía y libre administración.

Fuimos testigos de la lucha y defensa que demostraron recientemente los estudiantes de la Universidad de Carabobo en el marco de las elecciones de la Federación de Centros Universitarios, quienes a pesar de la agresión salvaje e irracional de grupos violentos comandados por el gobierno regional, no permitieron que les robaran su derecho de elegir, y ante una masiva votación resultó ganadora la plancha que lideraba la autonomía y la democracia universitaria, perdió el autoritarismo y la tiranía. No obstante, el peligro siempre se mantiene y está al acecho, característica que predomina en este tipo de ideologías comunistas y nefastas.

Todas nuestras universidades autónomas están en riesgo, en Venezuela toda institución que tenga la potestad de regirse mediante normas y autoridades propias respecto a la toma de decisiones administrativas o de otras índoles, libres y democráticas, corre peligro. Actualmente estamos viendo el bloqueo descarado del presupuesto universitario por parte del “gobierno” cuyas características ya fueron claramente reseñadas. Quisiera señalar como ejemplo la debacle progresiva a la que está siendo sometida la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela (UCV), en sus dos escuelas emblemáticas, Luis Razetti y José María Vargas. Lo reseño con una gran tristeza ya que me compete por mi condición de médico y egresada de la UCV. En los actuales momentos, el Instituto Anatómico y el de Medicina Experimental, dos recintos de gran importancia, en los cuales se lleva a cabo la enseñanza relacionada con las ciencias básicas durante los dos primeros años de formación en la carrera de Medicina se encuentran cerrados, esto se debe al robo de las tuberías que surten agua potable a dichas edificaciones, uno de ellos, el Instituto de Medicina Experimental, se encuentra totalmente inundado en sus bases lo que ocasiona un grave riesgo en su estructura. Por lo tanto, las condiciones de insalubridad, baños deteriorados y sin funcionamiento junto a otras condiciones deplorables en la infraestructura se suman a la gran dificultad para impartir la enseñanza médica. Así mismo, la escuela de medicina José María Vargas ha sido objeto durante este año de numerosos robos, en los cuales la han desvalijado de equipos e insumos en los laboratorios donde igualmente se llevan a cabo las enseñanzas y prácticas básicas en los estudios de medicina. No obstante, los estudiantes no se amilanan ni se detienen en tratar de conservar sus espacios de docencia apoyados por los profesores, quienes también han demostrado perseverancia y coraje para no abandonar la responsabilidad y el deber de mantener la calidad de la enseñanza médica bajo todas estas circunstancias adversas.

Las alarmas se mantienen encendidas ante esta situación bajo la cual los estudios médicos de pregrado y posgrado universitario en todas las especialidades médicas y quirúrgicas se ven afectados, en lo que incide también la grave crisis hospitalaria ampliamente conocida. Los estudiantes se consiguen con grandes dificultades para culminar sus aspiraciones con el fin de lograr los conocimientos médicos requeridos. La Facultad de medicina de la UCV tiene un gran precedente histórico, el cual incluye una calidad académica reconocida internacionalmente. Estamos seguros de que nuestros estudiantes no se dejarán vencer por el dominio de un régimen autoritario, que siempre ha estado en contra del conocimiento, la meritocracia y la preparación académica, y esto se debe a que la ignorancia y mediocridad siempre han sido las principales características del mismo. Nuestras universidades autónomas también saldrán victoriosas.