Siempre que inicia un proceso de diálogo, las críticas llueven a cántaros en donde es posible hacerlas: en los sectores democráticos. Hay quienes, con razón, cuestionan que el régimen utilice cada proceso de conversaciones para ganar tiempo y transar con los presos políticos. No se equivocan afirmando tal cosa, pues en veinte años es precisamente eso lo que ha pasado. Esas son discusiones que se dan en la oposición, sin que haya procesos inquisitorios, al menos no patrocinados por el liderazgo, sin que nadie sea perseguido por expresarse. La gente exige explicaciones y cada vez más la dirigencia política se ve obligada a ofrecerlas, como cada vez más la gente exige transparencia y los lideres lo han entendido.

El escenario es otro entre los partidarios de la dictadura, allí no solo la crítica está prohibida, sino que quien se atreve a pronunciarla es duramente castigado. En el cementerio de los chavistas críticos son varios los cuerpos que reposan. Altos “revolucionarios” que ni siquiera fue que se les metió el espíritu de una dama cafetalera y se convirtieron en los más férreos opositores de la dictadura, algunos apenas pronunciaron con voz temblorosa tímidas autocríticas sobre el manejo del partido y eso les costó el destierro del chavismo. 

Para el chavista llano la situación es peor. Ellos no se juegan la presencia en las filas de la mal llamada “revolución”, sino que se juegan su casa, su cargo político y hasta la comida, pues dependen del sistema de chantaje y manipulación llamado CLAP. Por eso el hecho que usted no los escuche quejarse no quiere decir que estén contentos. Las contradicciones en ellos son mayores, puesto que quien es obligado a seguir una línea partidista y propagandística que repite las 24 horas del día y los 7 días de la semana que la oposición es «diabólica, asesina y apátrida», no entiende cómo sus representantes pueden sentarse en una misma mesa con la gente que viven condenando día y noche.

Mi mensaje es para ti, que con hambre y sin empleo te resteas con el chavismo. Te están engañando, te utilizan cuando quieren radicalizarse y cuando les interesa mostrarse ante al mundo como ejemplos de amplitud, te echan a un lado, te apartan y no te dan explicaciones. Camarada, si usted se estimaría un poquito, al menos exigiera explicaciones, pero la estima y la dignidad son dos palabras que no marchan juntas con el chavismo. Te tocará adaptarte a este tira y encoge, porque si algo ha demostrado la dictadura es que tiene de coherencia lo que tiene de democrática.

@BrianFincheltub