Después de algunas décadas de análisis de la política nacional e internacional uno pudiera llegar a creer que ya nada puede sorprender. Conclusión equivocada. Lo bizarro, ridículo, insólito o contradictorio siempre es parte del menú en la lucha política. Por esa misma razón es que muchas de las decisiones importantes o la falta de ellas son casi siempre objeto de polémica. Veamos algunos casos recientes que, a nuestro entender, ilustran esta afirmación.

Hace apenas unas pocas semanas el señor que despacha desde Miraflores se hizo presente en Egipto para participar en nombre nuestro ―de toda Venezuela según él― en la muy importante cumbre conocida como COP27, que es la vigésima séptima reunión de Naciones Unidas sobre el cambio climático cuyo objeto es insistir en los compromisos adquiridos desde hace tiempo por una supermayoría de Estados para proteger a nuestro planeta e implementar el objetivo conjunto de luchar para que la temperatura global no siga subiendo.

Pues es el caso que Venezuela ha dependido y depende fundamentalmente de la economía petrolera, siendo que la utilización de este recurso es la principal causa del problema climático. Cierto es que Venezuela no es el primer emisor de estos gases, pero es uno de los que más ha extraído y vendido el petróleo para que otros países (los industrializados) lo utilicen y generen los peligrosos deshechos que amenazan a la humanidad.

Es posible, y tal vez hasta justificable, que por los momentos Venezuela no pueda comprometer su presente y futuro inmediato deshaciéndose del petróleo. Lo que sí es injustificable es que en la conferencia se presente con la cara de “yo no fui” el señor Maduro que permite, incentiva y protege uno de los mayores ecocidios del mundo actual como es la depredación ambiental criminal que se practica en Guayana bajo el nombre de Arco Minero, que resulta en la tala indiscriminada, contaminación de vías acuáticas, desplazamiento de poblaciones indígenas, etc. Venezuela no depende de eso y tales prácticas pueden ser erradicadas si solo hubiera la voluntad de poner coto a ello. Pero… “ahí está el detalle”(como decía Cantinflas) que consiste en que de ese ecocidio se benefician quienes hoy detentan el poder, las mafias tejidas a su alrededor, el “oro y diamantes de sangre” y el ingreso de recursos para poder seguir aferrados al poder. ¿Con qué cara se presentaría Nicolás allí?

Pero…,y allí está el verdadero detalle, no es solo en Miraflores donde predomina la miopía política y desprecio por el interés nacional. En el lado “nuestro” (que ya casi no es el mío) las cosas no son mejores. Veamos.

El interinato, aun estando en disolución, todavía controla los resortes necesarios para defender los importantes activos que la República mantiene en el exterior siendo Citgo, el oro que está en Inglaterra y Pdvsa los más relevantes. Ello se ha venido haciendo con la mayor persistencia y responsabilidad posible ―y más― hasta ahora a través de la defensa legal emprendida por los procuradores especiales designados por la Asamblea Nacional (2015) para representar los intereses de la nación en los litigios que sobre tales activos se tramitan en el exterior. Si se defienden con éxito el beneficio será para Venezuela en su conjunto, no para la fracción del gobierno o de la oposición. Tal defensa fue encargada primero al muy distinguido especialista José Ignacio Hernández ―exalumno del suscrito― con quien tuvimos alguna interacción a propósito del caso. Hoy día esa defensa está en manos del mejor especialista en la materia, el Dr. Enrique Sánchez Falcón, cuya hoja de vida garantiza su competencia y honorabilidad. El caso es que para contratar abogados y servicios para esas defensas se requieren recursos y “ahí está el detalle…”, que consiste en que los capitostes que dominan el G4 se niegan a votar la partida requerida (40 millones de dólares) para continuar con la defensa de mas de 3.000 millones de dólares de hoy que incluyen a Citgo, empresa que este mismo año 2022 arrojará una utilidad estimada en 2.500 millones de dólares. ¿No les da vergüenza?

Lo mismo ocurre ante la hoy importante decisión de un tribunal de Nueva York que ha reconocido que la legalidad de la emisión de bonos Pdvsa 2020 (en default) debe analizarse a la luz del derecho venezolano, lo cual resultaría en la nulidad de dicha operación que ignoró el requerimiento constitucional de la aprobación legislativa. Si esto resultase en la nulidad de tales bonos, pues entonces la garantía de pago de los mismos (50,1% de las acciones de Citgo) dejaría de existir y nuestro megaactivo se salvaría de caer en manos de los bonistas acreedores. Señores “asambleístas”, ¿ustedes no creen que deberían asignar los recursos que el procurador especial solicita para pagar a los abogados que nos defienden? Ustedes, que aún dicen ser la genuina representación popular, ¿no les da vergüenza anteponer sus rencillas intestinas a expensas de una muy probable victoria judicial en el exterior? Precisamente por estas cosas es que quien suscribe ha dejado de apoyar a “los políticos”, sin por eso haber declinado en absoluto en la defensa de la democracia y el Estado de Derecho. Percibimos que en esto compartimos la posición de la mayoría de la ciudadanía. Todas las encuestas así lo revelan, pero ustedes están ausentes de todo contacto.

Por último, antes de concluir estas líneas, permítaseme el atrevimiento de una “profecía”. Al llegar a la reunión de negociación de México y darse la primera ronda de “acuerdos”, el oficialismo podrá ponerle mano a los recursos represados (2.700 millones de dólares) y al día siguiente pararse de la mesa exigiendo la incorporación a la misma de Alex Saab o su muy elegante cónyuge Camilla, hoy convertida en ardiente defensora de los derechos humanos. Así resulta claro del comunicado que ellos mismos han publicado ( https://venezuela-news.com/jorge-rodriguez-camilla-fabri-saab-incorpora-mesa-dialogo-mexico-comunicado/)  Después me cuentan.

@apsalgueiro1


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