“Está todo por hacerse”

En Caracas hay zonas en las que uno resuelve varias diligencias en una sola caminata. Hace algunos meses, una mañana de diligencias por Los Palos Grandes, me crucé con el maestro Rodolfo Izaguirre. Siempre es grato cruzarse en la calle con gente querida y admirada, y más si el encuentro viene cargado de esa alegría en el saludo, tan característica de nuestro personaje.

Luego de la sonrisa del encuentro, suelta un “chica, y tú sigues viviendo aquí, yo pensé que te habías ido del país… pero bien bueno que no fue así, te voy a decir por qué”, se aferra a su bastón, se me acerca al oído y como un carricito contando una travesura, dice: “Porque aquí, querida mía, está todo por hacerse, ahora es que hay cosas por hacer en este país, bien bueno que te quedes”.

Claro que escuchar esas palabras en la voz de Rodolfo Izaguirre es motivo suficiente para llenarse de ánimo en una mañana caraqueña y afrontar con toda gallardía el posible resultado fallido de la mitad de las diligencias programadas, bien por falta de línea, porque no abrió la oficina o porque no llegó el material.

En todo caso, recordando ese episodio, me quedo pensando en que de pronto esa afirmación cobra una magnitud mucho mayor. Y es que este tiempo que transitamos nos plantea un cambio total de paradigmas, esta vez no solo a los venezolanos sino a buena parte del mundo, que hoy atraviesa el confinamiento sugerido por los especialistas para evitar que siga avanzando el caos y la amenaza que supone el covid-19.

Y entonces la mayoría de las calles para hacer diligencias, igual en Caracas que en muchas ciudades, se encuentran vacías, pocos peatones, pocas historias que se escriben a cielo abierto y muchas que se maceran lentamente en los espacios privados de cada quien.

De pronto, sin haberlo previsto, es inevitable la sensación de que está todo por hacerse, pero ahora prácticamente a escala mundial, una vez superada esta crisis que nos mantiene en expectativa hasta saber su desenlace próximo, quizás no final, pero ojalá al menos próximo.

Pero aquella frase del saludo de Izaguirre, “está todo por hacerse”, obviamente no implica comenzar todo nuevamente desde el principio, por el contrario, tiendo a pensar que uno de nuestros mayores desafíos en adelante será el muy complejo ejercicio de reflexión y discernimiento, necesario para entender la realidad resultante, superar aquellos asuntos que no volverán a ser como fueron y proponer nuevas ideas, acciones, rutas, planes, políticas que garanticen responsablemente el bienestar común y se adapten al tiempo por venir.

“Está todo por hacerse” en un mundo con grandes avances intelectuales y tecnológicos, un mundo cuya hiperconectividad permite vivir en tiempo real el resultado de acciones generadas en lugares remotos, pero también un mundo que se enfrenta hoy al confinamiento casi personal de cada individuo. Una nueva dinámica común que ofrece la posibilidad de detener la cotidianidad, dejar de lado la rutina y formular preguntas que surgen desde el asombro.

Mientras escribo estas líneas sostengo una conversa con Juan Luis Landaeta, mi amigo artista que vive en Nueva York, y justamente se conecta con aquel saludo callejero de Izaguirre, pues coincidimos en que más allá de cómo y cuándo termine esta crisis, hay algo que definitivamente toca hacer, y es pensar la vida en adelante. En esa conversa con Landaeta, coincidimos en que la rutina es lo radicalmente opuesto al asombro, pues la rutina está compuesta por la costumbre, mientras el asombro se influencia en buena medida por la disrupción. Entonces, desde ese punto de vista, podemos entender que esta ruptura con la rutina, que supone la crisis del covid-19, entró y ha hecho que nos cuestionemos todo, desde los temas más personales -¿Cómo paso el día entero en casa? ¿Qué hago con mi tiempo? ¿Cómo es la relación con mis afectos? ¿Qué nuevas experiencias me interesa vivir?-, hasta la manera como hemos vivido y llevaremos la vida en adelante -¿Trabajo en algo que me satisface? ¿Cuánto tiempo dedico al trabajo y cuánto a mi vida? ¿Cuál es mi plan futuro una vez superado este trance?-.

La creatividad, una herramienta fundamental para el tiempo por venir.

Por estos días tenemos acceso a muchas declaraciones, entrevistas, ensayos, crónicas de quienes se dedican a pensar en la humanidad. Personalmente me ha sorprendido y agradado mucho encontrar en algunos de esos documentos, incluso en voces disímiles entre sí, la coincidencia en torno a un concepto al que últimamente dedico buena parte de mis lecturas y de mi trabajo: la creatividad.

Resulta que el término creatividad es muy reciente, para sorpresa de muchos, es una palabra que aparece en el Diccionario de la Real Academia Española, apenas a partir del año 1984. Surge de la evolución del término griego techné, que lo asocia más hacia el motor de creación, pasa por el concepto de creación, estrictamente asociado a la capacidad de Dios de crear el mundo a partir de la nada, y finalmente es concebido como la capacidad y la facultad que tienen todos los individuos de crear, entendido hoy bien sea a partir de una idea nueva o de la evolución de algo ya creado.

El filósofo español Fernando Savater, en una reciente entrevista del 7 de abril para el diario ABC, rescata en una de sus ideas a propósito del aporte de la cultura y la creatividad en estos días de confinamiento, que la cultura nos ayuda a no caer en el hastío y que una de las virtudes de las personas cultas es la capacidad de crear cosas; a partir de lo que ve, siente, escucha, cada individuo se amplía por dentro y va creando espacios generosos, ventilados y bien amoblados, que le permiten luego dar vueltas por ellos libremente. Según asegura Savater en esa entrevista, ese es uno de los grandes aportes de la cultura por estos tiempos.

Por otro lado, el pasado 8 de abril, el diario ABC publica una entrevista concedida por el papa Francisco al escritor y periodista británico Austen Ivereigh. En algún momento pasan a conversar sobre el rol de la Iglesia en este momento de crisis mundial y allí el Santo Padre hace mención a la presencia cercana que deben tener los sacerdotes y pastores de iglesias en momentos como el que vivimos. Más adelante se detiene en la creatividad de los individuos, que se debe manifestar en “abrir horizontes nuevos, abrir ventanas, abrir trascendencia hacia Dios y hacia los hombres, y redimensionarse en la casa”. Invita a reservarnos para mejores tiempos, en los que esto que pasamos nos ayudará, invita a “cuidar el ahora pero para el mañana. Todo esto con la creatividad. Una creatividad sencilla, que todos los días inventa”.

Y para terminar la revisión de estas tres voces que en los últimos días ponen énfasis en ese término común, la creatividad. Conseguimos una entrevista al filósofo israelí Yuval Noah Harari, del 26 de enero de este año. Es una conversación que se centra en la educación tal como la ve Harari en este siglo –justo antes de desatarse la crisis actual-.

La premisa fundamental de Harari en esta conversación, se basa en aquel señalamiento de Heráclito de Efeso, hace más de 2.000 años, en el que afirma que lo único cierto es el cambio, el devenir. Así pues, el joven filósofo israelí plantea una serie ideas que abordan la vida en este siglo, entre las que destaca el rol de la educación, que no es otro más que aprender una y otra vez, reinventarnos continuamente, aprender a aprender. Por lo tanto, la cuestión es qué enseñar, y en este sentido, hace hincapié en algo que define como “las cuatro C, habilidades para la vida en general: pensamiento crítico, comunicación, colaboración y creatividad”.

Nos encontramos, pues, frente a un escenario en el que pareciera que efectivamente está todo por hacerse, basándonos en las experiencias que hemos tenido y los avances con los que contamos, pero sobre todo echando mano a la creatividad como una herramienta fundamental. Como la oportunidad real para recuperar el deterioro social, político y económico en el que nos dejan momentos tan complejos como el actual. Esta vez no para crear a partir de la nada, sino para evolucionar, volver a plantearnos nuevos rumbos que nos beneficien a todos.


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