Hablar de democracia es hablar de Rómulo Betancourt, nacido el 22 de febrero de 1908, en la lejana población de Guatire apenas 50 km a las afueras de Caracas, 10 meses antes de que Juan Vicente Gómez el 19 de diciembre de 1908, asumiera el poder por 27 años:. Referirse a Rómulo es igual que hablar de los valores de un hombre nacido en tiempos en que todavía las infortunadas afirmaciones de Pedro Carujo, «el mundo es de los valientes», perturbaba las mentes de los caudillos de la época.

La semana pasada se cumplieron 116 años de su nacimiento, hijo de un inmigrante canario de ascendencia francesa, Luis Betancourt. Rómulo deja una impronta en la historia republicana y democrática, al haberse enfrentado a temprana edad en las calles de Caracas al temido “bagre”, apodo con el cual a sottovoce, el pueblo temeroso pero burlonamente, se refería al vitalicio dictador. Rómulo formó parte de la generación del 28; un grupo de unos 252 estudiantes universitarios integrado con figuras como Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba, Andrés Eloy Blanco, Raúl Leoni, entre otros, quienes durante la coronación de Beatriz I (Beatriz Peña), en el teatro Municipal; como reina de las carnestolendas caraqueñas de aquel año, derivaron en un enfrentamiento con “La Sagrada”, el cuerpo represivo del régimen del temible hombre de la Mulera. Este grupo de estudiantes fue el primer movimiento exitoso de masas en la historia política de Venezuela. Muchos de sus líderes organizaron las nuevas agrupaciones políticas que constituirían los partidos de una lucha política que perdura hasta ahora.

El joven guatireño se involucró en la política a una edad temprana y se unió al Partido Democrático Nacional (PDN) en 1928, un partido de izquierda que se oponía a la dictadura de Juan Vicente Gómez. En 1936, Betancourt fue encarcelado por sus actividades políticas y luego exiliado de Venezuela, pudiendo regresar al país, solo después de la muerte de Gómez, dedicándose a fundar Acción Democrática. El “hombre de la pipa” en 1945 gana las elecciones convirtiéndose en el primer presidente surgido de las urnas. Su primer mandato estuvo marcado por reformas sociales y económicas, incluida la creación del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales y la reforma agraria; asi como por un golpe militar en 1948; Betancourt es derrocado y se exilia nuevamente para regresar en 1958, al momento de la caída de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

Hablar de Rómulo en el 116 aniversario de su nacimiento es referirse a un hombre combativo, que no se le aguaba el guarapo ante las vicisitudes. Quien no recuerda su alocución en la TV blanco y negro, la noche del atentado en los Próceres el 24 de junio de 1960, en ocasión de la celebración del aniversario de la Batalla de Carabobo, donde el país lo vio con las manos vendadas por las quemaduras, producto del intento de magnicidio planificado y financiado por un dictador pedófilo como Rafael Leónidas Trujillo, según relata el premio Nobel peruano Mario Vargas llosas en su novela “La Fiesta del Chivo”.  Rómulo además de aquel vil atentado tuvo que enfrentar durante sus dos mandatos (1945-1948) y (1959- 1964), cuatro asonadas militares de izquierda y de derecha. El primero ya mencionado en 1948. Posteriormente, durante su segunda presidencia enfrentó tres fallidos intentos: el  Barcelonazo el 26 de junio de 1961; el Carupanazo el 4 de mayo de 1962, liderado por un grupo de militares de izquierda pro castristas y finalmente el Porteñazo el 2 de junio de 1962, también fracasado, como todos los golpes militares en Venezuela. Su visión política lo llevo a negarle la ayuda que el Fidel Castro le solicitó cuando vino a Caracas. “El brujo de la pipa” sabía que había por detrás, algo que el dictador nunca se lo perdonó.

Hablar de Rómulo es tener presente a un hombre íntegro, a un político incorruptible, honesto como pocos, un historiador, un conocedor del tema petrolero como lo demuestra en una obra única “Venezuela Política y Petróleo”. Es el gran estadista, al fundar las bases de la democracia, con el Pacto de Punto Fijo (1958), modelo político que sirvió de referencia a España para los Pactos de la Moncloa (1977), entre Adolfo Suarez, Felipe González (PSOE) y Santiago Carrillo, secretario general del Partido Comunista de España, quienes dieron gobernabilidad a la España post Franquista.

Algunos de sus muchos logros por mencionar unos pocos se encuentran : el primer presidente de Venezuela elegido democráticamente después de la dictadura de Juan Vicente Gómez; Instituyó importantes reformas sociales y económicas, incluidas la creación del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales y la reforma agraria; fue el fundador de Acción Democrática, uno de los partidos políticos más importantes de la democracia en Venezuela; ayudó a derrocar la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y uno de los precursores de la OPEP.

En lo internacional, Rómulo  en su primera experiencia de gobierno, 1945-1948, enfrenta el primer reto con las empresas petroleras transnacionales, las famosas y temibles siete (7) hermanas, en materia de impuestos. Años después, de vuelta al gobierno en 1958, Betancourt, junto al ministro de Minas e Hidrocarburos Juan Pablo Pérez Alfonzo con el de Irak Abdullah al-Tariki, crean la OPEP, (SEP60).

La presencia de Rómulo y su partido Acción Democrática debutan en la política exterior,  durante la IX Conferencia Panamericana celebrada en Bogotá en Mayo 48 (empañada por el tristemente célebre Bogotazo, 09ABR48); en la cual se sustituye a la Unión Panamericana por la OEA. Rómulo interviene durante la conferencia el tema del Esequibo, lo cual condujo a que la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, lo asumiera como una cuestión de Estado.

De regreso nuevamente la democracia, el Embajador de Rómulo ante las Naciones Unidas, el Dr. Carlos Sosa Rodríguez, en la primavera de 1962, hace una intervención en Comisión de Política Especial, en la cual se denuncia por primera vez en el foro neoyorquino, el caso del Esequibo.

En este mismo escenario durante el XVII periodo de sesiones de la Asamblea de las Naciones Unidas, el canciller Marcos Falcón Briceño (1960-1964), en el debate general interviene con el tema titulado: “Cuestión de Límites entre Venezuela y el Territorio de la Guayana Británica”, y el día 16 DIC, el presidente de esta Comisión anuncia al mundo que venezolanos e ingleses, acordaron examinar la cuestión del Esequibo. Con esta intervención Venezuela hace oficialmente del conocimiento de la comunidad internacional, de la conspiración y despojo del cual era víctima. En este contexto, este fue otro triunfo de los gobiernos liderados por el fundador de Acción Democrática, Rómulo Betancourt.

En materia de política internacional, el reconocimiento de gobiernos, es una de sus banderas políticas con la “Doctrina Betancourt”, la cual inspira la Declaración de Santiago (1959), los protocolos de la reforma a la Carta de la OEA de Cartagena (1985) y Washington (1992), la Resolución 1080 (1991), la Declaración de Nassau (1992), la Declaración de Managua (1993), la Declaración de Québec (2000); el Protocolo Ushuaia en Mercosur; el Compromiso de la Comunidad Andina por la Democracia” en julio de 2000, documentos todos inspirados en la doctrina Betancourt en defensa de la democracia

Don Rómulo como se le llamaba respetuosamente después de salir de la presidencia es una figura controvertida en la historia venezolana. Algunos lo critican por sus políticas represivas contra la izquierda, mientras otros lo elogian como un campeón de la democracia y la justicia social. No hay duda que Betancourt y sus ideas juegan y jugarán un rol fundamental en el mantenimiento y defensa de la democracia en Venezuela.


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