Venezuela rechazó que se plantee un arreglo judicial en la Corte Internacional de Justicia de La Haya para dirimir su disputa territorial con Guyana.

“Recurrir al arreglo judicial para dirimir la controversia resulta inaceptable, estéril e inaplicable”, manifestó la Cancillería venezolana en un comunicado emitido el viernes, un día después de que Guyana solicitó ir a la Corte Internacional de Justicia para alcanzar la resolución del diferendo.

El gobierno de Nicolás Maduro reiteró en el comunicado que no reconoce como obligatoria la jurisdicción de la corte.

El texto señala: “Venezuela ha informado que objeta expresamente el arreglo judicial como medio de solución ya que violenta el preámbulo del Acuerdo de Ginebra de 1966, el cual establece, taxativamente, que la controversia debe ser ‘amistosamente resuelta en forma que resulte aceptable para ambas partes”.

Guyana planteó el jueves la solicitud ante la corte. Ya el 30 de enero el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Gutérres, derivó a esa instancia la disputa fronteriza de más de un siglo tras finalizar sin acuerdo la extensión por un año de los buenos oficios que mantiene la ONU con ambos países desde 1990.

En su comunicado, la Casa Amarilla expresó: “Venezuela ha propuesto al gobierno de Guyana reiniciar los contactos diplomáticos que permitan alcanzar una solución práctica y satisfactoria de la controversia territorial”.

Venezuela tiene un histórico reclamo sobre la soberanía del Esequibo. Guyana, ex colonia británica que se independizó en 1966, sostiene que el límite del territorio fue establecido en 1899 por un tribunal de arbitraje que ha sido denunciado como viciado por los distintos gobiernos venezolanos, que nunca reconocieron el límite impuesto por el imperio británico.

Venezuela reivindica el Acuerdo de Ginebra, firmado en 1966 con el Reino Unido antes de la independencia de Guyana, en el que se establecían bases para una solución negociada y se anulaba el tratado de 1899.

Sadio Garavini, quien fue embajador de Venezuela ante Guyana, dice que la interpretación de Georgetown es que el Acuerdo de Ginebra lo permite y así también lo ha entendido el secretario general de la ONU: “Venezuela se ancla en que no hay jurisdicción de ese tribunal en esta materia, y en su interpretación señala que el Acuerdo de Ginebra establece que solo se puede ir a esa instancia si hay voluntad de ambas partes”.

Sin embargo, afirmó, hay juristas nacionales que dicen que sí podría irse: “Depende de la interpretación que se haga, es o no materia de la corte”.

Suma de errores. Garavini indicó que la situación actual del reclamo del Esequibo no es solo fruto de la inacción y lentitud de respuesta de la Cancillería venezolana. Considera que también se han cometido una serie de costosos errores y señaló un ejemplo: “En 2014 Venezuela no respondió el reclamo de Guyana de trasladar el procedimiento a la Corte Internacional de Justicia, cuando ese país señalaba que en 25 años, ahora 29, los buenos oficios no habían funcionado”.

Manifestó que lo normal ante esta solicitud es que se hubiera planteado otro mecanismo de resolución: “Hubiese sido lógico pasar a la mediación, pero Venezuela tercamente se quedó con los buenos oficios y, como secretario general, si una de las partes involucradas dice que en 25 años no han funcionado los buenos oficios y la otra insiste en permanecer, ¿a quién se la va a dar la razón?”.


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