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Atomizados y absortos en sus conflictos internos, los países latinoamericanos llegan este año a la ONU sin más causa común que la preocupación por Venezuela y a años luz de una integración regional efectiva.

La aguda crisis venezolana volverá a centrar la agenda latinoamericana en la 74 Asamblea General de Naciones Unidas que comienza este martes. Tal como ocurrió el año pasado, aunque en esta ocasión sin la presencia de Nicolás Maduro.

En un momento de tensión creciente con Colombia, Maduro quedarse en casa y enviará a su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, y al canciller, Jorge Arreaza, a defender ante la comunidad internacional una revolución bolivariana que ya suma más detractores que socios, pese al respaldo de potencias como China y Rusia.

El Tratado

La novedad este año viene en forma de siglas: las del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca TIAR, un mecanismo de ayuda militar extranjera que doce países americanos, de los veinte que en su día lo rubricaron, han propuesto reactivar ante la amenaza que a su juicio supone la crisis venezolana para la región.

Los cancilleres de los países firmantes se reunirán mañana lunes en Nueva York para acordar los próximos pasos respecto a Venezuela.

El estreno de Bolsonaro

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, abrirá el martes 24 la reunión de alto nivel y se estrena en esta histórica tribuna.

Está precedido por un historial de declaraciones subidas de tono que van de la xenofobia y el machismo, a la defensa del uso de armas. Su discurso genera máxima atención, habida cuenta de que esta Asamblea tiene como eje central la lucha contra el cambio climático, una política cuestionada sin ambages por el brasileño.

Elecciones, conflicto e inseguridad

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, no acudirá a la que habría sido su primera intervención en la ONU. Quiere esquivar las críticas de Donald Trump por el problema migratorio y su defensa del muro fronterizo.

Sí estará en Nueva York el mandatario de Colombia, Iván Duque. A la volátil situación en la frontera con Venezuela se suma el fiasco de la paz colombiana rubricada en 2016.

Los líderes de Argentina, Mauricio Macri, y Bolivia, Evo Morales, acuden a la Asamblea General en medio de sus respectivas campañas electorales. Esta podría ser su última intervención en el foro.