Medvedchuk
Foto: EFE

El presidente de Ucrania, Volódimir Zelenski, rechazó de forma contundente la idea lanzada por algunos dirigentes políticos occidentales, entre ellos el exsecretario de Estado de Estados Unidos Henry Kissinger, de ceder territorios a Rusia para lograr la paz.

En su habitual declaración grabada anoche, que recogen este jueves las agencias ucranianas, Zelenski criticó duramente los planteamientos que hacen «algunas autoridades» en el sentido de que «nunca importa lo que haga el Estado ruso. Siempre hay alguien que dice: tengamos en cuenta sus intereses», lo que implica ceder en algo.

El mandatario de Ucrania criticó las palabras pronunciadas por Kissinger en el reciente Foro de Davos, quien sugirió el martes que las conversaciones de paz deberían tener como objetivo crear fronteras a lo largo de la «línea de contacto» en el conflictivo Donbás, tal y como existía en vísperas de la invasión rusa.

Kissinger agregó al respecto que: “Las negociaciones deben comenzar en los próximos dos meses antes de que genere trastornos y tensiones que no se superarán fácilmente. Idealmente, la línea divisoria debería ser un retorno al statu quo de antes”, lo que aparentemente sugiere que Ucrania acepte ceder gran parte de Donbás y la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014.

«Continuar la guerra más allá de ese punto no supondría la libertad de Ucrania, sino una nueva guerra contra la propia Rusia», remarcó Kissinger.

En su discurso de anoche, Zelensky comparó las opiniones de Kissinger con lo ocurrido con la Alemania nazi en 1938, cuando los intentos de apaciguar al agresor consistieron en concesiones territoriales que no sofocaron el apetito alemán por más territorios.

“No importa lo que haga el Estado ruso, siempre hay alguien que dice: tomemos en cuenta sus intereses. Este año en el Foro Económico (de Davos) se volvió a escuchar (esta idea)», explicó Zelenski.

Y ello «a pesar de que miles de misiles rusos impactaron en Ucrania. A pesar de las decenas de miles de ucranianos asesinados. A pesar de (lo ocurrido en) Bucha y Mariúpol, etc. A pesar de las ciudades destruidas. Y a pesar de los ‘campos de filtración’ construidos por el Estado ruso, en los que matan, torturan, violan y humillan (a los ucranianos) como en una cinta transportadora”. dijo Zelenski.

Por eso “detrás de todas estas especulaciones geopolíticas de quienes aconsejan a Ucrania que regale algo a Rusia, los ‘grandes analistas geopolíticos’ siempre son reacios a ver a la gente común. A los ucranianos ordinarios. Los millones que realmente viven en el territorio que proponen ceder a cambio de la paz”, subrayó el presidente.

Tras destacar que «nadie estaba preparado para asumir el coraje con el que el pueblo ucraniano ha defendido su país», agregó que «debemos hacer todo lo posible para que el mundo adquiera el hábito permanente de tener en cuenta a Ucrania, para que los intereses de los ucranianos no se infravaloren con respecto a los intereses de aquellos que tienen prisa por volver a reunirse con el dictador (Vladimir Putin)”.

La invasión rusa iniciada el pasado 24 de febrero ya tuvo una primera fase en 2014 cuando las tropas rusas invadieron y se anexionaron la península de Crimea.

En esas mismas fechas, en el Donbás ucraniano (que incluye a las regiones de Lugansk y Donetsk), las guerrillas prorrusas comenzaron a luchar contra el gobierno de Kyiv ayudados por fuerzas enviadas por Moscú, en un conflicto que ha quedado enquistado desde entonces.

Poco antes de iniciarse la invasión rusa el 24 de febrero, ambas regiones se autoproclamaron repúblicas independientes y fueron reconocidas inmediatamente por el gobierno de Putin.

La nueva invasión rusa de Ucrania, de la que se acaban de cumplir tres meses, tras cosechar algunos fracasos en el control del oeste del país y Kiev, se ha centrado en las últimas semanas en ocupar el Donbás, después de tomar la ciudad sureña de Mariúpol, para lograr un corredor que le permita unir todo el este y sur de Ucrania.


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