El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió este jueves sobre la crisis política en Puerto Rico. Catalogó de corruptos a los dirigentes y funcionarios públicos de ese país y los acusó de robar todo lo que pueden a su gobierno, en un momento en el que hay fuertes presiones para que dimita su gobernador, Ricardo Rosselló.

«Están pasando muchas cosas malas en Puerto Rico. El gobernador está bajo asedio; la alcaldesa de San Juan es una persona despreciable e incompetente en la que no confiaría bajo ninguna circunstancia», escribió Trump en su cuenta oficial de Twitter.

Las tensiones se deben a la divulgación del contenido de un chat en el que Rosselló, junto con varios miembros de su círculo íntimo, se mofaban e insultaban a periodistas, líderes políticos de todos los colores, colectivos sociales y rostros conocidos. Desde entonces ha habido protestas diarias para pedir la dimisión de Rosselló, quien pidió perdón por el contenido del chat, pero reiteró que tiene previsto mantenerse en el poder.

Trump añadió que el Congreso de Estados Unidos le entregó a la isla 92 millones de dólares para aliviar las necesidades por el paso de huracanes y mucha de esa cantidad fue malgastada o despilfarrada.

«Eso es más del doble de la cantidad que dimos a Texas y Florida juntos. Conozco bien al pueblo de Puerto Rico y son geniales, pero muchos de sus líderes son corruptos ¡y están robando al gobierno de Estados Unidos todo lo que pueden», agregó.

El mandatario también acusó públicamente a los políticos de utilizar los fondos destinados a la reconstrucción para solventar otros gastos relacionados con su multimillonaria deuda.

Esta semana, el portavoz de la Casa Blanca, Judd Deere, afirmó que el escándalo desatado por Rosselló demuestra que la preocupación del presidente por su mala gestión, politización y corrupción era válida.