El relator especial para la Independencia de Magistrados y Abogados de la Organización de las Naciones Unidas, Diego García-Sayán, declaró que la nueva condena a la jueza venezolana María Lourdes Afiuni es «otro caso de represalia contra ella».

«Es deplorable que la jueza Afiuni siga siendo objeto de una detención arbitraria, y esta última sentencia es claramente otro caso de represalia contra ella», señaló en un boletín.

Un tribunal en Caracas condenó la semana pasada a la jueza a cinco años de prisión por «corrupción espiritual», seis años después de que Afiuni consiguió la libertad condicional en un caso que tuvo gran repercusión internacional.

Afiuni había sido detenida en diciembre de 2009 por la supuesta liberación irregular del empresario Eligio Cedeño, acusado de efectuar operaciones cambiarias ilegales, por lo que el entonces presidente venezolano Hugo Chávez pidió para ella una pena de prisión de hasta 30 años.

Estuvo privada de libertad durante 14 meses en los que fue víctima de malos tratos, y se le concedió el arresto domiciliario por razones de salud en 2011.

La nueva condena también fue criticada hoy por la Comisión Internacional de Juristas, que en la nota subrayó que se trata de «una más de la larga serie de graves violaciones a sus derechos humanos».

La pena, añadió la organización, «ilustra hasta qué punto la independencia judicial en Venezuela ha sido socavada».