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"Que nadie se equivoque: el 'caso Ábalos' también es el caso de Pedro Sánchez" | Foto EFE

El jefe del gobierno de España, Pedro Sánchez, cambió este miércoles su posición sobre el presidente interino de la República, Juan Guaidó.

Durante la sesión de control del Congreso de España, Sánchez se refirió a Guaidó como líder de la oposición en Venezuela y no como presidente encargado de la República.

No obstante, reconocía a Guaidó como presidente interino de Venezuela y del Parlamento cuando se juramentó el pasado 23 de enero de 2019.

«Reconozco como presidente encargado de Venezuela a Juan Guaidó, con un horizonte claro: la convocatoria de elecciones presidenciales libres, democráticas, con garantías y sin exclusiones. No daré ni un paso atrás. Por la libertad, la democracia y la concordia en Venezuela», decía el 4 de febrero de 2019 Sánchez.

El 9 de febrero de 2020, el gobierno de España ratificaba su reconocimiento a Guaidó, asegurando que su política hacia Venezuela no había cambiado. Así lo indicó la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya.

En una una entrevista con El País, González Laya restaba importancia al hecho de que fuera ella y no Sánchez quien recibió a Guaidó en su visita a Madrid.

A finales de enero, la controversia se desató en España cuando Sánchez se rehusó a reunirse con Guaidó, y de esa manera se convirtió en el primer mandatario europeo en adoptar esa posición.

Durante su gira internacional, el presidente interino fue recibido por los principales líderes e instituciones de la Unión Europea. Entre ellos, Francia, Alemania, Países Bajos, Reino Unido, Estados Unidos, Austria y Grecia. Además, también estuvo con el primer ministro de Canadá y el presidente de Estados Unidos.

Al mismo tiempo que Sánchez se negaba a recibir a Guaidó, su ministro de Transporte, José Luis Ábalos, se encontraba con la vicepresidente de Maduro, Delcy Rodríguez, en Madrid.

El funcionario español cambió en reiteradas oportunidades la versión sobre la reunión que sostuvo con la representante oficialista.

Ese escenario caldeó más los ánimos en España, donde se exige al gobierno que explique el motivo de ese encuentro. Sin embargo, el Ejecutivo solo asegura que evitó una crisis diplomática.

Rodríguez tiene prohibido ingresar y transitar por el  Espacio Schengen desde 2018, cuando la Unión Europea impuso sanciones en su contra por violaciones de derechos humanos y socavar la democracia en Venezuela.