La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, anunció este jueves una prohibición inmediata de la compra de fusiles de asalto y semiautomáticos, en respuesta al atentado de Christchurch, en el que murieron 50 personas.

«Anuncio que Nueva Zelanda prohibirá todas las armas semiautomáticas de estilo militar. También prohibiremos todos los fusiles de asalto», dijo Ardern, quien al mismo tiempo anunció medidas provisionales para evitar un avalancha de compras antes de que las nuevas medidas entren en vigor.

Un tiroteo el viernes pasado en dos mezquitas ubicadas en Nueva Zelanda dejaron al menos 49 personas muertas, por lo que ha sido acusado un sospechoso presuntamente de origen australiano.

En los ataques, mientras centenares de musulmanes realizaban la oración de los viernes, murieron 41 personas en la mezquita de Al Noor, muy cerca del Jardín Botánico, y otras siete en la mezquita de Linwood, a unos 6,5 kilómetros de la primera.

Nueva Zelanda presentó este sábado cargos de asesinato contra el autor de la masacre de Christchurch y anunció una reforma de su ley de armas debido al peor atentado de su historia.

Brenton Tarrant, australiano de 28 años, es el presunto responsable de los ataques a la mezquita de Al Noor, cerca el Jardín Botánico, y a la aledaña Linwood, que dejaron 49 muertos y casi medio centenar de heridos, entre ellos menores.