El Museo de Historia Natural de Estados Unidos, con sede en Nueva York, anunció el lunes la cancelación de un homenaje al presidente brasileño programado en su sede.

«Con respeto mutuo por el trabajo y los objetivos de nuestras organizaciones individuales, acordamos conjuntamente que el museo no es el lugar ideal para la cena de gala de la Cámara de Comercio Brasil-Estados Unidos», dijo el museo en su cuenta de Twitter.

«Este evento tradicional tendrá lugar en otro sitio, en el día y hora previstos», añadió.

Bolsonaro fue escogido para recibir el premio de Persona del Año de la Cámara de Comercio Brasil-Estados Unidos en su cena de gala, el 14 de mayo.

Cada año, la Cámara escoge a dos personalidades, una brasileña y otra estadounidense, y las premia en su cena de gala para más de 1.000 personas, con entradas a un precio individual de 30.000 dólares, que ya están agotadas.

La Cámara no ha respondido a los llamados de la AFP para comentar la información, ni ha anunciado el nuevo lugar de la gala.

Tras un tsunami de quejas por el homenaje a Bolsonaro en su sede, entre otros de activistas del medio ambiente, el museo expresó la semana pasada preocupación por el asunto e indicó que estaba reconsiderándolo.

Trece representantes de pueblos indígenas brasileños denunciaron la semana pasada en una carta abierta que la política de medio ambiente de Bolsonaro los ha dejado a las puertas de «un apocalipsis».

«Ese gobierno quiere acapararse toda la Amazonía, desangrarla aún más construyendo nuevas rutas y vías ferroviarias», alertaron dos caciques de los pueblos Kariri Xocó y Kayapó.

Desde que asumió el poder el primero de enero, Bolsonaro ha puesto en marcha políticas contrarias a la demarcación de tierras indígenas y a las ONG que combaten el cambio climático.

Apenas se instaló en el poder, traspasó al Ministerio de Agricultura la sensible cuestión de la demarcación de las tierras indígenas y el servicio de vigilancia forestal, encendiendo las críticas de organizaciones indigenistas y de defensa del medioambiente.

El presidente de Brasil, elegido con más de 55% de los votos tras una campaña con un fuerte discurso anticorrupción y mano dura con la delincuencia, también ha sido acusado de racismo y homofobia tras polémicas declaraciones públicas.

El año pasado fueron premiados en el museo el multimillonario ex alcalde de Nueva York Michael Bloomberg y el juez brasileño Sergio Moro, a cargo de la investigación Lava Jato de lucha contra la corrupción y actual ministro de Justicia.