El mundo deploraba impotente este lunes el incendio que arrasaba la catedral Notre Dame de París, símbolo de Francia y de la cultura europea, dijo la canciller de Alemania, Angela Merkel.

Donald Trump calificó el siniestro como algo horrible de ver. El presidente norteamericano fue uno de los primeros mandatarios en reaccionar, al reclamar en un tuit una acción inmediata cuando las imágenes de televisión mostraron en directo el dantesco episodio. “Es tan horrible de ver el enorme incendio en la catedral de Notre Dame en París. Tal vez se puedan usar aviones cisterna para apagarlo. ¡Debe actuarse rápidamente!”, tuiteó Trump.

Los principales canales de noticias estadounidenses alteraron sus programas para transmitir imágenes en vivo del siniestro. Melania Trump, primera dama de Estados Unidos, dijo que tenía el corazón roto por los parisinos, al ver las llamas devorar la catedral.

“Estas horribles imágenes de Notre Dame en llamas duelen. La catedral es un símbolo de Francia y de nuestra cultura europea. Nuestros pensamientos están con los amigos franceses”, tuiteó el portavoz de Merkel, Steffen Seibert.

El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Heiko Maas, consideró poco antes que el incendio golpeaba también el corazón de los alemanes. Las principales cadenas de información también retransmitieron en directo las imágenes del siniestro.

Lo mismo sucedió en Italia, donde el jefe de gobierno Guiseppe Conte deploró “un golpe en el corazón para los franceses y para todos los europeos”.

El jefe del gobierno español también destacó el golpe asestado a la civilización europea. “El incendio de Notre Dame es una catástrofe para Francia. Y lo es para España y para Europa. Las llamas arrasan 850 años de historia, de arquitectura, de pintura, de escultura. Será difícil olvidarlo. Francia puede contar con nosotros para recuperar la grandeza de su patrimonio”.

La Unesco ofreció de inmediato su disposición a ayudar a restaurar este patrimonio inestimable, de acuerdo con declaraciones de su directora general Andrey Azoulay. La catedral fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1991 por el organismo con sede en París.

Desde Nueva York, el secretario general de la ONU António Guterres dijo que estaba horrorizado por la destrucción de una joya única del patrimonio mundial que reina en París desde el siglo XIV.

En Estados Unidos, donde se encontraba de visita, el presidente de Ecuador Lenín Moreno dijo que vio con tristeza infinita las imágenes del incendio de un monumento Patrimonio de la Humanidad. “La catedral de Notre Dame nos pertenece a todos. Debemos ayudar a cuidar la memoria y la historia del mundo. Estamos perdiendo un tesoro, una página de la cultura mundial”.

El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, dijo por Twitter que se solidariza con Francia “ante el devastador incendio que afecta la catedral de Notre Dame, ícono de la historia de esa nación y de Europa. Este es uno de los tantos riesgos que enfrentan las valiosas obras arquitectónicas que poseemos, que hemos heredado y debemos preservar”.

En un mensaje que llegó a la opinión pública antes que el del propio Vaticano, desde Gran Bretaña, la Iglesia de Inglaterra dijo que rezaba por los servicios de bomberos y los socorristas que luchaban contra las llamas.

La primera ministra Theresa May envió sus pensamientos al pueblo de Francia y el alcalde de Londres Sadiq Khan dijo que le partía el corazón ver a Notre Dame en llamas. Un portavoz del Vaticano manifestó poco después su incredulidad y su tristeza. “Manifestamos nuestra cercanía con los católicos franceses y la población parisina. Rezamos para que los bomberos y todos aquellos que están haciendo lo posible para hacer frente a esta situación dramática”.

Al caer la noche sobre París, los equipos de socorro no estaban seguros de poder evitar la destrucción completa de la emblemática catedral, dañada durante la Revolución francesa en el siglo XVIII pero que había sobrevivido a varias guerras, incluyendo las dos mundiales del siglo XX.