Foto: AFP/ Daniel Leal-Olivas

El gobierno de Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido, afirmó el lunes que pretende poner fin de inmediato a la libre circulación de personas, en caso de que se ejecute un brexit sin acuerdo el 31 de octubre.

Esto contraría la medida que pretendía aplicar su antecesora. La ex primera ministra Theresa May preveía un periodo de transición, incluso en el caso de un divorcio brutal con la Unión Europea.

Esa transición permitiría que los ciudadanos europeos pudieran seguir viajando, trabajando y estudiando en el Reino Unido sin necesidad de ningún trámite.

Sin embargo, el nuevo gobierno británico prefiere endurecer la dinámica de libre circulación.

La «libre circulación, tal como existe actualmente, se terminará el 31 de octubre cuando el Reino Unido abandone la Unión Europa», indicó una portavoz de Downing Street.

«Por ejemplo, introduciremos inmediatamente reglas más estrictas en materia de criminalidad para las personas que entren en el Reino Unido», agregó.

Precisó que los otros cambios inmediatos para establecer un nuevo sistema de inmigración están en elaboración.

La portavoz recordó que Johnson desea introducir un sistema migratorio por puntos, similar al que existe en Australia.

La asociación The3million, que defiende los intereses de alrededor de 3,6 millones de ciudadanos europeos residentes en el Reino Unido, reaccionó a este anuncio afirmando en Twitter que la decisión «es irresponsable y abre la puerta a una discriminación generalizada».

A principios de agosto, el primer ministro anunció un proyecto de entrega acelerada de visas a fin de atraer a lo que calificó de «los mejores cerebros» para permitir que el Reino Unido siga siendo una potencia científica tras el brexit.

También prometió proteger los derechos de los ciudadanos europeos instalados en el Reino Unido, incluso en el caso de un brexit sin acuerdo.

La libre circulación de personas permite a los ciudadanos de la UE circular y vivir libremente en cualquier país miembro. Es una de las cuatro libertades fundamentales del mercado único, junto a la libre circulación de capitales, bienes y servicios.