La Organización de las Naciones Unidas aprobó este sábado que la Corte Constitucional de Ecuador haya abierto el pasado miércoles la puerta al matrimonio homosexual, pues se trata de “un importante paso” por los derechos de la comunidad LGBTI, indicó.

“El Sistema de Naciones Unidas en Ecuador aprueba las sentencias de la Corte Constitucional relativas al matrimonio igualitario aprobadas el 12 de junio de 2019”, sostuvo la organización en un comunicado. Además, felicitó a los jueces de la Corte Constitucional por asumir con responsabilidad “el desafío de construir puentes entre puntos de vista diversos sin dejar a nadie atrás”.

Las decisiones de la Corte –dice– constituyen «un avance en la garantía de los derechos de las personas LGBTI y un importante paso en el cumplimiento a las recomendaciones de los mecanismos de derechos humanos internacionales».

“Alentamos a todas y todos los jueces y funcionarios públicos en Ecuador a aplicar la decisión de la Corte. Será la única manera de cerrar la brecha entre la ley y la práctica”, subrayó la dependencia en Ecuador del organismo internacional.

En el comunicado agrega que el sistema de Naciones Unidas en Ecuador seguirá apoyando los esfuerzos que garanticen los derechos humanos de las personas LGBTI.

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos», finaliza.

El viernes, la Corte Constitucional exhortó al Poder Legislativo a que comience el proceso de adecuación de la norma constitucional en lo referente al matrimonio homosexual.

La decisión de la Corte ha avivado el debate en Ecuador, en el que los sectores más conservadores, entre ellos la Iglesia Católica, han cuestionado la resolución de diferir de su concepto de familia.

Efraín Soria, miembro de la comunidad LGBTI, aseguró esta semana que con la decisión “las familias no se destruyen, van a estar fortalecidas” pues se ha abierto el paso “al reconocimiento de unas familias que ya existen, que han estado en la clandestinidad, olvidadas por el Estado”.

A los grupos opositores que consideran que se ha violado la Constitución les recordó que la carta magna es “un órgano vivo que tiene que ser leído íntegramente” y “no literalmente ni artículo por artículo”.

La activista LGBTI Pamela Troya opina que la resolución de la Corte convirtió a Ecuador en un país “un poquito más solidario, más justo», pues la lucha por el matrimonio igualitario “no ha sido por la reivindicación de la institución precisamente, sino por derechos humanos”.

La Corte dispuso que dicho artículo 67 de la Constitución (que hace referencia al matrimonio como la unión entre hombre y mujer), sea leído de manera “integral y sistémica a la luz de toda la norma constitucional”, según la activista.

Contrario a quienes consideran que se debe reformar la Constitución y convocar a una consulta popular luego del fallo de la Corte, Troya sostiene que se requiere únicamente cambiar normas secundarias y que “los derechos humanos no se consultan”.

“No podemos someter en función de una supuesta democracia, (…) los derechos que debemos tener poblaciones que hemos sido tradicionalmente discriminadas”, criticó.

Christian Paula, de la Fundación Pakta por los derechos humanos, apuntó que con el fallo Ecuador se convirtió en el país número 28 en reconocer el matrimonio civil igualitario y el número 26 en el reconocimiento en todo su territorio.