Carlos Morán, ministro del Interior de Perú, rechazó este lunes los cuestionamientos sobre la forma en que se intentó detener al fallecido ex presidente Alan García, y aseguró que en esa operación no hubo negligencia policial ni abuso.

“Nosotros, como gobierno, tenemos que puntualizar que no hubo negligencia policial ni abuso, sino que se aplicó rigurosamente un protocolo establecido en la ley y el acatamiento de una resolución judicial”, declaró Morán a los periodistas.

Políticos opositores y allegados a García han relacionado su suicidio con la forma cómo la Fiscalía y la Policía actuaron al momento de llegar a su casa para detenerlo, ante lo cual García se disparó en la cabeza con un arma de fuego.

Morán dijo al respecto que para ingresar a la vivienda de García, quien estaba siendo investigado por presuntos delitos de corrupción relacionados con el caso Odebrecht, existió mucha cautela y se aplicó el protocolo establecido para estos casos.

Indicó que el fiscal conversó con García cuando se asomó a una escalera, pero después el ex gobernante “por propia decisión vuelve a su habitación y se produce el hecho que todos hoy día lamentamos”.

El ministro también rechazó las afirmaciones de los familiares del ex presidente Pedro Pablo Kuczynski, sobre quien se dictó 36 meses de prisión preliminar, que aseguraron que agentes de la Policía intentaron colocarle grilletes a la cama que ocupa en una clínica de Lima, donde permanece internado por problemas cardíacos.

“La Policía ha negado enfáticamente que al ex presidente se le haya intentado o se le haya colocado grilletes de seguridad”, remarcó Morán, antes de agregar que “por sentido común nadie y ningún policía puede ingresar a la unidad de cuidados intensivos”.

El escándalo de sobornos de Odebrecht en Perú empezó a ser investigado con el caso del expresidente Alejandro Toledo (2001-2006), después de que sus ex ejecutivos admitieron ante la justicia de Estados Unidos que entregaron millonarios sobornos a políticos y ex funcionarios peruanos entre 2005 y 2014.

Además de a García, Kuczynski y Toledo, la Fiscalía peruana investiga al ex presidente Ollanta Humala (2011-2016), a la líder opositora Keiko Fujimori y a la ex alcaldesa izquierdista de Lima Susana Villarán.

Los restos de Alan García fueran cremados el viernes pasado en un cementerio de Lima, en una ceremonia privada en la que solo participaron sus familiares y dirigentes políticos más cercanos.