Arturo Woodman, presidente del Instituto Peruano del Deporte durante la gestión de Alan García, señaló que la decisión que tomó el ex mandatario de quitarse la vida antes de ser arrestado es “lamentable, pero también comprensible, debido al abuso del Poder Judicial”.

El escenario político y judicial peruano se estremeció este miércoles con la noticia de que García se dio un tiro en la cabeza minutos después de que las autoridades llegaran a su casa para detenerlo. Luego de una cirugía y tres paros cardiorrespiratorios, falleció en el hospital Casimiro Ulloa, en el sector limeño de Miraflores.

“Lamento enormemente la decisión que ha tomado Alan García, lamentable pero comprensible puesto que últimamente ha existido un abuso muy alto del recurso de la cárcel preventiva que los fiscales han tomado como costumbre”, dijo Woodman en exclusiva para El Nacional.

Agentes de la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad acudieron a la casa del político, contra quien pesaba, desde finales del año pasado, una orden de prohibición de salida del país, para someterlo a una detención provisional por 10 días ordenada por el Poder Judicial.

Woodman asumió el 4 de agosto de 2006, por segunda vez, el cargo de presidente del Instituto Peruano del Deporte, en esa oportunidad durante el mandato de García, a quien siempre admiró “por su política y actitud”. 

“Yo trabajé con él durante seis años, y siempre tuvimos buena comunicación. Siempre estimé la actitud del ex presidente. No podría considerarme como un amigo íntimo, pero sí como un admirador de su política y como hombre”, manifestó.

“Una acción honorable”

Woodman señaló que la acción del ex presidente cuando los agentes policiales estaban en su residencia podría considerarse como honorable, por su carácter, y por ser un hombre que siempre se mostró en contra de “los abusos políticos”.

“Desearía que se considerara la acción de García como honorable porque ese era su carácter. Él era un demócrata y estaba en contra de los abusos que se estaban produciendo incluso en el Poder Judicial, entre las altas autoridades, que ejercían un abuso de la prisión preventiva”, reiteró.

Agregó que Martín Vizcarra, presidente de Perú, debe poner orden en el Poder Judicial. A pesar de que el mandatario ha reiterado que es una institución independiente, Woodman cree que el Ejecutivo ha actuado indirectamente.

“Espero que el país tome su tranquilidad, el gobierno del presidente tiene que ejercer más fuerza en la dirección del Perú y apoyar que se practique una buena justicia para que de esta manera los peruanos no se dividan”, dijo.

La decisión judicial sobre la detención preventiva de García fue autorizada por petición del fiscal José Domingo Pérez, del equipo especial Lava Jato, que investigaba al ex mandatario por los delitos de lavado de activos, tráfico de influencias y colusión en el marco del caso Odebrecht.

“Siempre hay un grupo menor que piensa que Alan García ha sido un presidente que ha abusado de su posición en temas económicos, pero nunca se ha podido comprobar en las investigaciones. Por otro lado, hay personas como yo que siempre han considerado que ha sido un buen presidente, un buen político y una persona dedicada al país que ha tomado una decisión para mí bastante comprensible”, concluyó.

Las investigaciones sobre los millonarios sobornos pagados por la constructora Odebrecht han salpicado a la nación peruana, donde varios presidentes desde el año 2000 estuvieron vinculados al escándalo de corrupción más grande de Latinoamérica.