Colombia presentó el martes un plan para atender a los 1.400 militares y policías venezolanos que se apegaron a lo establecido por la Constitución y se resguardaron en ese país.

La Cancillería señaló en un boletín que firmó un memorándum de entendimiento con el gobierno interino de Venezuela, encabezado por Juan Guaidó, en el que se determina un esquema de atención con el fin de que los funcionarios puedan desarrollar una vida como civiles.

El documento fue firmado por el canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo, y Humberto Calderón Berti, embajador de Venezuela en Colombia. El acuerdo incluye medidas en educación, salud y trabajo, entre otros aspectos.

Desde que el 23 de febrero centenares de venezolanos intentaron ingresar al país toneladas de ayuda humanitaria para aliviar la crisis, 1.400 miembros de las Fuerzas Armadas pidieron protección a Colombia.

“El gobierno nacional de Colombia determinará los beneficiarios con base en la información cotejada con Migración Colombia, que incluirá a sus núcleos familiares, esto con el propósito de determinar el número total de personas que están bajo estas condiciones en el país”, precisó la Cancillería.

Luego de ese proceso podrán acceder al Permiso Especial de Permanencia (PEP), que tiene vigencia de 90 días prorrogables automáticamente hasta completar 2 años.

Se expedirá también un permiso de trabajo hasta por dos años para autorizar a militares y policías desertores, así como a sus familiares, a ejercer una actividad laboral remunerada que les permita la manutención y el sostenimiento mientras permanezcan en Colombia.

La Cancillería destacó que mientras los uniformados venezolanos se encuentren en el país, no podrán ejercer funciones militares ni policiales o de seguridad o defensa, pues al recibir los beneficios tendrán estatus de civiles.