Las autoridades ecuatorianas advirtieron este miércoles sobre el aumento del flujo de migrantes venezolanos en el puente de Rumichaca, en la frontera con Colombia, para cruzar el país hasta Perú, antes de que entre en vigor la exigencia de visado que Lima les pedirá desde el próximo sábado.

Y aunque el incremento no sobrepasa los límites previstos, las autoridades se preparan para atender a los venezolanos mediante un corredor humanitario que supone el servicio de transporte por autobús desde Rumichaca hasta Huaquillas, en la divisoria con Perú.

Vladimir Velasco, director distrital del Ministerio de Inclusión Económica y Social, MIES, en la provincia de Carchi, fronteriza con Colombia, dijo a Efe que, de momento, «no hay un aumento considerable del flujo de migrantes», pues el martes se registraron «entre 3.000 a 3.500 personas que han pasado por el puente de Rumichaca hacia el país».

Ello supone un «incremento de 1.000 personas» que, dijo, «no es una cifra que ha sobrepasado los límites» de lo esperado.

En caso de que haya un incremento inusitado del flujo migratorio, se activarán los planes de contingencia previstos para atender la situación, como ocurrió el año pasado, recordó Velasco.

Asimismo, indicó que seis autobuses proporcionados por el gobierno regional de la provincia de Pichincha, cuya capital es Quito, estarían listos este jueves a primera hora para aplicar el corredor humanitario y trasladar a unos 280 venezolanos hasta Huaquillas.

Velasco destacó que es la Organización Internacional de Migraciones, OIM, la que está a cargo del corredor humanitario y que privilegia el traslado de personas que pertenezcan a grupos vulnerables como niños, madres, adolescentes acompañados, personas con discapacidad y adultos mayores.

Daniel Regalado, presidente de la Asociación Civil Venezuela en Ecuador, advirtió que el flujo migratorio podría aumentar en los próximos días, «porque la gente (venezolana) quiere ir, está desesperada porque tiene familia en Chile, Argentina y en el mismo Perú».

Muchos venezolanos «tenían ya planificado, tenían boletos (de autobús) para pasar por vía terrestre», añadió Regalado, y la apertura de la frontera entre Venezuela y Colombia también ha contribuido al aumento del flujo migratorio.

Ecuador ha habilitado ya un corredor humanitario entre Rumichaca y Huaquillas para facilitar que los venezolanos puedan pasar a tiempo hasta Perú, según Regalado. 

Esta medida, opinó, busca evitar que la aglomeración de venezolanos en la frontera con Colombia genere un embotellamiento humano, con las consecuencias que ello pueda causar como problemas sanitarios y de seguridad, entre otros.

Milagros Armas es una venezolana de 23 años que se encontraba este miércoles en Rumichaca y que iba a abordar uno de los autobuses del corredor humanitario hasta Huaquillas.

Se trata de «llegar a Perú antes» de que entre en vigor el requisito del visado, añadió a Efe Armas, tras asegurar que la implementación del corredor humanitario «es una gran ayuda porque no muchas personas tienen el capital par llegar a su destino».

Afirmó que su tía le espera en Perú y ha prometido encontrarle algún trabajo, por lo que tiene urgencia de llegar al territorio peruano.

Igual situación es la de José Gregorio Suárez, un joven de 28 años de edad, que relató que cruzó gran parte de Colombia a pie y que pretende llegar a Quito para tramitar en la Embajada de Venezuela su visado para llegar legalmente a Uruguay.

«Tengan paciencia con nosotros los venezolanos, que ‘luchamos día a día’ para superar la difícil situación por la que atraviesa el país», agregó.

4 millones de venezolanos abandonaron su país desde 2015, y de ellos al menos 3,1 millones se quedaron en Latinoamérica, según Acnur.

Ecuador registró 1,5 millones de llegadas desde hace 4 años, 1 millón desde enero de 2018, y los cálculos apuntan a que 300.000 venezolanos se encuentran en su territorio.