La Policía de Nicaragua se desplegó este domingo en los alrededores de la Catedral Metropolitana de Managua, a pocas horas de una misa de acción de gracias por la liberación de los que la oposición considera “presos políticos”.

Desde tempranas horas de la mañana, las principales vías de acceso al templo fueron ocupadas por agentes antidisturbios y de la Dirección de Operaciones Especiales Policiales, según pudo constatar EFE.

Decenas de patrullas, repletas de agentes policiales, fueron especialmente visibles en el perímetro cercano a la basílica, que está ubicada en el nuevo centro de la capital nicaragüense.

La denominada Unión de Presos Políticos Nicaragüense, integrada por manifestantes opositores al gobierno de Daniel Ortega y que han guardado prisión por protestar, participarán este domingo en una misa de acción de gracias por su “libertad relativa”, con ocasión de la crisis que vive el país desde abril de 2018.

Desde el 27 de febrero hasta el martes pasado, el gobierno ha liberado o excarcelado a 442 personas aproximadamente, que estaban presas por haber participado en protestas contra Daniel Ortega, de las cuales las últimas 106 lo hicieron bajo la polémica Ley de Amnistía que, según la oposición, dejará impune la represión gubernamental.

El grupo de 56 detenidos que salió el martes pasado incluyó a los principales líderes opositores, entre ellos el campesino Medardo Mairena, la comerciante Irlanda Jerez, el estudiante Edwin Carcache, y los periodistas Miguel Mora y Lucía Pineda.

Aunque el gobierno se felicitó por lo que considera una muestra de “reconciliación”, los “presos políticos” liberados sostienen que ellos no fueron beneficiados con la Ley de Amnistía, ya que protestar no es delito en Nicaragua.

La misa organizada por la UPPN también servirá para “exigir la liberación inmediata” de más de 85 “presos políticos” que se mantienen en los calabozos de Nicaragua, según ese grupo.

La UPPN, compuesta por manifestantes que han sido detenidos o continúan en prisión, exigió al gobierno de Ortega el cese de asedio, detenciones y secuestros forzados a lo largo y ancho del país.

Asimismo, exhortó al Ejecutivo al respeto de las garantías de los derechos humanos y constitucionales de los nicaragüenses.

Desde abril de 2018 Nicaragua vive una crisis sociopolítica que ha dejado, al menos, 325 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, aunque organismos locales elevan la cifra a 594 y el gobierno reconoce 199 fallecidos.