El canciller argentino, Jorge Faurie, advirtió este viernes sobre el »gran agravamiento» de la crisis en Venezuela y del impacto que la «migración masiva» de venezolanos en toda la región.

«El proceso inflacionario que vive Venezuela es descomunal, no hay alimentos, no hay medicamentos, la gente emigra masivamente», dijo en un encuentro con periodistas en Nueva York, donde intervino en una sesión sobre las Malvinas en la sede de Naciones Unidas.

Según Faurie, los países del Grupo de Lima están en «permanentes consultas» y, ahora mismo, lo que les preocupa es «remediar o encontrar soluciones para la crisismigratoria» y lograr que el gobierno venezolano acepte la ayuda humanitaria necesaria.

Ese grupo, formado por 14 países americanos, está insistiendo a la ONU para que inste al Ejecutivo de Nicolás Maduro a reconocer que existe una crisis humanitaria y para que ponga en marcha sus mecanismos de asistencia.

El canciller argentino destacó además que ya hay impacto en toda América Latina de una migración masiva que obliga a los países a mantener un mecanismo de consulta para responder.

Muchos de los inmigrantes, recordó, están indocumentados o no tienen recursos para vivir, por lo que hay efectos en los mercados laborales, los sistemas educativos y los servicios de salud.

En el caso de Argentina, Faurie explicó que dada la lejanía con Venezuela y el coste de llegar hasta allí, se ha recibido una inmigración formada y con recursos, que «se está insertando de la mejor manera posible».

 Argentina insiste en la necesidad de que haya en Venezuela un proceso de consulta popular verdaderamente genuino, donde participen todos los actores políticos sin restricciones a las libertades políticas y los derechos humanos.

Ese proceso, recalcó el ministro, no puede darse con «líderes de la oposición que podrían ser candidatos presos en la cárcel» o con elecciones como las celebradas este año.