Por EL NACIONAL

El hallazgo del cadáver de Juan Carlos Márquez Cabrera, ex alto cargo de Petróleos de Venezuela S. A. durante la gestión de Rafael Ramírez, ha levantado sospechas entre los miembros de la investigación abierta en España por uno de los saqueos perpetrados en la estatal petrolera, en el que está implicado Raúl Morodo, el ex embajador español ante Venezuela durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Los investigadores no saben qué pasó por la cabeza de Márquez el pasado fin de semana, tras la audiencia que sostuvo ante el juez Santiago Pedraz y la fiscal Anticorrupción Ana Cuenca el viernes 18 de julio, donde reconoció ser el firmante en nombre de Pdvsa, y por delegación de Ramírez, de los lucrativos contratos por importe de 4,5 millones con los que favoreció a la trama Morodo, en cuya cúspide la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fisca (UDEF) de la policía sitúa al ex diplomático español, reseña el diario El País de España.

En esa primera declaración, Márquez no contó muchos detalles pero admitió ante el juez que “sabía muchas más cosas” y se mostró dispuesto a colaborar.

A los miembros de la investigación les resulta extraño que alguien que vuela de Estados Unidos a Madrid sabiendo que será detenido en cuanto pisara Barajas y que confiesa que sabe “muchas cosas” de Pdvsa y de Morodo, decida quitarse la vida apenas 24 horas después de salir del despacho del juez Pedraz, instructor del caso Morodo, sin dejar ninguna nota de despedida.

La trama Morodo la desmanteló el juez Pedraz el pasado 20 de mayo, con registros y cuatro detenciones, entre ellas las de Alejo Morodo, hijo del ex embajador español, y su socio Carlos Prada. A Morodo padre no se le quiso detener debido a su edad, 84 años, pero sí ha declarado como investigado.

Márquez fue detenido el jueves 17 de este mes en Barajas procedente de Estados Unidos. El viernes por la tarde una alerta de la Interpol de Washington sembró inquietud entre los investigadores. Supuestamente, tenían al español de 48 años localizado en un avión que acaba de salir de Madrid con dirección a Chicago.

La alerta resultó ser un error, Interpol halló su nombre entre los viajeros del vuelo Madrid-Chicago del viernes y se dio por hecho que Márquez iba en ese avión. Su cuerpo sin vida fue hallado a las 14:40, hora local, en un inmueble de oficinas de la calle Mirasierra, 12, de San Sebastián de los Reyes, al norte de la Madrid.

De acuerdo con fuentes de la investigación, Márquez se llevó muchos secretos con él que habrían sido de ayuda para sustentar varias causas, además del caso Morodo,

El juez José de la Mata ha ordenado que se investiguen las circunstancias de su muerte y que se analice el móvil que portaba el difunto para saber quién le llamó esos días, qué lugares visitó y a quién llamó él. Aunque las primeras hipótesis apuntan a un suicidio, los investigadores no descartan nada. Mientras tanto, la autopsia definitiva tardará semanas.