Jair Bolsonaro
Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, en la Marcha de Jesús, en Brasilia | Foto: EFE

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, participó por segunda vez en lo que va de año en la Marcha para Jesús, un evento organizado por diferentes grupos evangélicos en Brasil. Insistió en su propia concepción de la familia, conformada solo por hombre y mujer.

El mandatario acudió al evento en Brasilia y volvió a hacer un guiño a los evangélicos, cuyo apoyo fue fundamental para su elección en los comicios presidenciales de octubre.

Aclamado por numerosos simpatizantes, Bolsonaro afirmó que quien quiera cambiar el concepto de familia deberá modificar la Constitución.

«Si quieren que yo acoja eso, presenten una enmienda a la Constitución o cambien el artículo. Como no tienen cómo enmendar la Biblia, voy a continuar creyendo en eso. Familia es hombre y mujer», reiteró.

Sin embargo, la justicia de Brasil garantiza el matrimonio entre personas del mismo sexo.

En 2013 una resolución del Consejo Nacional de Justicia legalizó por la vía judicial el matrimonio homosexual. Para ello se basó en un fallo del Tribunal Supremo de mayo de 2011, que igualó en términos de derechos la unión estable a un matrimonio.

El mandatario brasileño criticó, a su vez, la ideología de género y recalcó que las leyes están para proteger a la mayoría. A pesar de su discurso, el jefe de Estado dijo que no discrimina y que no tiene prejuicios.

Bolsonaro fue elegido con el apoyo de la mayoría de los pastores y líderes evangélicos del país. También por los fieles, gracias a su discurso de defensa de los valores cristianos.

El pasado mes de junio, Jair Bolsonaro participó en la Marcha para Jesús de Sao Paulo. Se convirtió en el primer presidente en participar en ese acto en Brasil, el país con el mayor número de católicos en el mundo pero en el que ha habido un fuerte crecimiento de los grupos neopentecostales.