El Departamento de Estado estadounidense afirmó que el informe publicado por Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, «ilustra la profundidad de la desesperación y de la crisis humanitaria en Venezuela».

El documento denunció que en el último año y medio cerca de 7.000 personas fueron asesinadas en casos supuestamente de «resistencia a la autoridad», según el gobierno, durante operaciones de seguridad.

«El informe ilustra la profundidad de la desesperación y de la crisis humanitaria en Venezuela», dijo el Departamento de Estado en un comunicado. Estados Unidos también destacó que el reporte «confirma que Nicolás Maduro y sus matones están cometiendo graves violaciones de los derechos humanos del pueblo venezolano».

El país norteamericano reiteró su llamado a las naciones que respaldan a Nicolás Maduro a cesar su apoyo: «Apelamos a los países que todavía no han reconocido al presidente interino Juan Guaidó a que lo hagan lo antes posible, y que retiren cualquier apoyo que aún subsista para el antiguo régimen de Maduro que conserva de facto el poder».