El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, aseguró este martes que medio millón de venezolanos viven en su país, lo cual supone para las arcas públicas un desembolso anual de aproximadamente 500 millones de dólares.

Moreno hizo el anuncio en la sesión inaugural de la Asamblea de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo en Guayaquil, el principal polo económico del país andino.

«Acabo de recibir un informe de que en Ecuador ya viven más de 500.000 venezolanos, eso tiene para nosotros un costo cercano a los 500 millones de dólares al año. Cada día entran a Ecuador 3.000 nuevos hermanos venezolanos, y la cifra llegó a ser de entre 5.000 y 6.000», dijo en su discurso.

Reconoció que la situación de crisis que vive Venezuela está por encima de la capacidad de acogida de Ecuador.

«No pierdo la esperanza de que sean los mismos hermanos venezolanos los que encuentren una solución democrática y justa para esta crisis humanitaria», expresó, para luego manifestar que, en caso contrario, cualquier intervención que venga del exterior resultará inútil.

Aproximadamente 4 millones de venezolanos abandonaron el país desde 2015, y de ellos al menos 3,1 millones se quedaron en Latinoamérica, según los últimos datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados. 

En lo que a Ecuador respecta, registró 1,5 millones de llegadas en el mismo período, 1 millón de ellas desde enero del año pasado, y los últimos cálculos apuntaban a que cerca de 300.000 venezolanos se habían quedado en su territorio, cifra que Moreno elevó este martes a medio millón.

La sesión inaugural del BID estuvo marcada por la necesidad de asistencia para paliar el peso humanitario y económico de la migración venezolana en los países receptores.

Así lo destacaron los ponentes de una sesión en la que participaron, además del presidente de Ecuador, la vicepresidente de Colombia, Martha Lucía Ramírez; el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, y el nuevo presidente de su junta de Gobernadores, Richard Martínez, ministro de Finanzas de Ecuador.

El primer mandatario ecuatoriano tildó de realmente apocalíptica la migración venezolana a países de la región por el sufrimiento que se ve todos los días en las calles.

Moreno reiteró la denuncia de su gobierno al autoritarismo y todo tipo de exclusión, y manifestó solidaridad con los venezolanos, especialmente con los más inocentes.

Recordó que, a pesar de la compleja situación económica que atraviesa el país, miles de niños venezolanos hoy estudian en Ecuador y contabilizan en más de 1 millón las asistencias médicas. »Los atendemos en salud y les brindamos asistencia para que su estadía forzada sea algo más llevadera», dijo.