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El congreso de Perú fue disuelto por el presidente Martín Vizcarra | Foto EFE

El gobierno de Perú reiteró este miércoles su seguridad plena en la legalidad de la disolución del Congreso y en que esta no repercutirá en el crecimiento de la economía nacional.

El anuncio ocurrió luego de que se aligeraran las tensiones tras el terremoto político que supuso la decisión de Martín Vizcarra, presidente de Perú.

“Si tuviéramos algún reparo respecto a la constitucionalidad de las decisiones que se han tomado, no las hubiéramos asumido”, afirmó Vicente Zeballos, primer ministro de Perú.

Durante una conferencia con la Asociación de Prensa Extranjera en el Perú, Zeballos aclaró: “Que no se malentienda como un exceso. Cuando el gobierno ha acudido a la cuestión de confianza es porque está facultado constitucionalmente”.

El primer ministro firmó el decreto que ponía fin a una tormentosa relación de tres años entre el Ejecutivo y el Legislativo, en manos de la oposición que lidera el fujimorismo.

El gobierno se apega al artículo 134 de la Constitución, que permite al presidente disolver el Parlamento si este censura dos veces al Ejecutivo dentro del mismo quinquenio para el que se escogió.

En la oposición se habla de golpe de Estado porque consideran que nunca se negó la confianza. Sin embargo, hicieron caso omiso a votar la moción en el tiempo y forma solicitados por el Ejecutivo para frenar la polémica renovación del Tribunal Constitucional con magistrados afines al fujimorismo. Para Vizcarra esta fue una “negación fáctica”.

Tribunal Constitucional

Zeballos afirmó que el gobierno acatará cualquier fallo del Tribunal Constitucional o el Poder Judicial en ese aspecto. Reconoció que cualquier decisión que contravenga la disolución del Congreso será muy difícil de aplicar después de las elecciones parlamentarias convocadas para el 26 de enero.

“Sin embargo, a la fecha no hay ninguna acción que se haya impulsado en el Tribunal Constitucional. De plantearse, hay que revisar la viabilidad procesal de quien lo pueda estar proponiendo”, indicó Zeballos.

Interrogado sobre por qué el gobierno no acude directamente al TC para que se pronuncie y pueda reforzar la posición del Ejecutivo, el primer ministro fue enfático: “Sería dudar de las decisiones que hemos tomado, y no tenemos dudas. Estamos convencidos de que todo está sujeto al marco constitucional”.

El presidente del Consejo de Ministros presentó durante la conferencia el primer decreto de urgencia emitido por el gobierno en este período. Tiempo en el que no funcionará el Congreso y dirigido a establecer los parámetros para los comicios, en el que anticipó que no habrá candidatos oficialistas.

“El gobierno va a asumir una posición de neutralidad y de mucha responsabilidad. Estamos comprometidos con el fortalecimiento de nuestras instituciones y más aún con que sean procesos transparentes donde finalmente decidan los ciudadanos”, argumentó Zeballos.

Al preguntarle sobre si la ausencia de candidatos del gobierno pueda devenir en un nuevo Parlamento de mayoría opositora que prolongue la situación de bloqueo entre ambos poderes, reconoció que es un riesgo que está dispuesto a asumir el Ejecutivo.

“Estamos saliendo de una fase crítica. Pero tenemos no solo la sensación y convicción de que el escenario del que estamos saliendo ha sido debidamente leído por los ciudadanos y nos van a proponer una representación parlamentaria acorde a la estabilidad institucional que el país demanda”, comentó.

Nuevos ministros

Junto con Zeballos también comparecieron los nuevos ministros: Gustavo Meza-Cuadra, de Relaciones Exteriores; Ana María Revilla, de Justicia y Derechos Humanos, y María Antonieta Alva, de Economía y Finanzas. Esta úñtima es la mujer más joven en ocupar esa cartera, con apenas 34 años de edad.

“Es imposible no pensar que acá no hay machismo. Si hubiera sido un hombre no se habría puesto en tela de juicio que sea la hija de alguien. Han sido comentarios tendenciosos pero, como muchos de mi generación, creemos en la igualdad de oportunidades”, argumentó Alva sobre las críticas a su nombramiento por su juventud.

La ministra señaló que la disolución del Congreso no ha repercutido en la confianza de la economía peruana señalada por las agencias de calificación.

Apuntó que la proyección de crecimiento de la economía peruana para 2019 fue recientemente revisada a la baja para ubicarla en 2,7%. Pero que esta puede estar finalmente más cerca de 3%. Lo que estaría muy por encima de 0,6% previsto en promedio para Latinoamérica.