El gobernador de Nevada, Steve Sisolak, promulgó este viernes una ley que fija algunas restricciones a las armas de fuego en el estado y que  prohíbe los dispositivos que convierten en automáticos los fusiles semiautomáticos.

«Hoy tomamos medidas audaces para prevenir futuras tragedias», señaló el gobernador en su cuenta de Twitter, con motivo de la firma de la norma AB 291, aprobada en la legislatura estatal, de mayoría demócrata, pese a la oposición de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, en inglés).

Desde este viernes quedan prohibidos en este estado los dispositivos para rifles semiautomáticos, que los convierte en automáticos, como el que utilizó Stephen Paddock, el estadounidense de 64 años de edad que abrió fuego desde su habitación del piso 32 del hotel Mandalay Bay, contra una multitud de más de 22.000 personas que asistían a un festival country en Las Vegas, y mató a 58 de ellas.

La norma reduce el nivel de alcohol en la sangre permitido a quienes están en posesión de un arma de fuego, y crea un sistema de alerta a quienes pretendan adquirir armas pero puedan ser considerados una amenaza para ellos mismos o para la comunidad.

Exige que los propietarios de armas posean un sistema de almacenaje específico y bajo jurisdicción de esa ley para mantenerlas fuera del alcance de menores de edad o de personas no calificadas para su uso, un aspecto que la NRA señala que «haría imposible el uso de armas para defensa personal».

En su página web, la NRA dice que «la legislación carece de fuertes protecciones al debido proceso y contiene regulaciones que con poca evidencia buscan reducir los estándares para eliminar los derechos constitucionales fundamentales».