Foto: SOS MEDITERRANÉE / ANTHONY JEAN

Un acuerdo entre países de la Unión Europea permitió el desembarco de las 356 personas rescatadas por el Ocean Viking, un alivio para las organizaciones humanitarias SOS Mediterranée y MSF, que se estaban quedando sin víveres.

Tras esa operación, el Ocean Viking se dirigió a Marsella, donde se encuentra su puerto de amarre.

El primer ministro maltés, Joseph Muscat, informó que la evacuación se realizó en alta mar, fuera de las aguas territoriales maltesas.

Muscat anunció en Twitter el acuerdo de repartición de los migrantes, con la participación de Francia, Alemania, Irlanda, Luxemburgo, Portugal y Rumania. «Ninguno se quedará en Malta», añadió.

Francia precisó que recibirá a 150 migrantes de los 356, después de haber confirmado hace 3 días que acogerá a otros 40 migrantes de otro buque humanitario, el Open Arms, bloqueado en Italia.

El ministro del Interior francés, Christophe Castaner subrayó que Francia ha demostrado su solidaridad y agradeció la mediación a las autoridades maltesas, en especial a su homólogo, así como al comisario europeo de Migraciones.

«Juntos hemos conseguido forjar una solución europea», escribió en Twitter.