Estados Unidos se siente “esperanzado” por la presencia en el país del ex jefe de inteligencia de Venezuela, Manuel Ricardo Cristopher Figuera, que huyó luego de que respaldó un fallido alzamiento contra Nicolás Maduro, el 30 de abril.

El delegado especial del presidente Donald Trump para la crisis en Venezuela, Elliott Abrams, confirmó en rueda de prensa que el general Figuera llegó a Estados Unidos, y señaló que Maduro sigue vulnerable a otra rebelión militar.

“No podemos predecir el futuro. Solo puedo decir que parece que, si uno le pregunta a Maduro, sus temores de otra revuelta no han terminado”, indicó.

Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela y quien lideró el levantamiento del 30 de abril, evitó comentar recientes declaraciones de Figuera sobre la operación, pero a renglón seguido dijo a periodistas que “quedan muchos militares que están de acuerdo con un cambio (…), con una transición en Venezuela”.

Guaidó denunció, además, la detención de cinco militares y dos policías venezolanos –incluido un general-– el viernes pasado por agentes de inteligencia, y dijo que es una “desaparición forzosa”.

Durante un debate en el Parlamento, señaló que dos centenares de militares están presos por supuestas conspiraciones contra Maduro, y pidió una vez más a la Fuerza Armada romper con el líder socialista.

Oro, Hezbolá y Cuba

Figuera, quien ayudó a organizar la fallida sublevación, declaró al diario The Washington Post que el mandatario todavía puede caer.

“Por ahora, el régimen se nos ha adelantado. Pero eso puede cambiar rápidamente”, afirmó en una entrevista publicada el lunes en la noche.

El militar pasó dos meses escondido en Colombia antes de viajar a Estados Unidos el lunes, según el diario estadounidense.

“No lo trajimos (…), pero estamos contentos de que esté aquí”, dijo Abrams sobre Figuera, sin revelar su paradero exacto, aunque indicó que no está en Washington.

Que esté “libre” y “sin ningún tipo de restricciones (…) es una señal para otros funcionarios sobre cuál podría ser su futuro si hacen lo mismo”, dijo Abrams, refiriéndose a que Estados Unidos anuló las sanciones que había impuesto a Figuera.

Este general “tiene mucho para decir” y sus comentarios pueden contribuir a que otros reevalúen su apoyo a Maduro, agregó.

Figuera, otrora jefe de seguridad del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, mentor de Maduro, denunció graves hechos de corrupción.

Señaló negocios ilícitos de oro con la participación de un asistente de Nicolás Maduro Guerra, hijo de Nicolás Maduro, y casos de lavado de dinero vinculados a Tareck el Aissami, ministro de Industrias, y acusado en Estados Unidos de narcotráfico.

Afirmó, a su vez, que en Venezuela opera Hezbolá, movimiento chiita considerado terrorista por Washington, y que Cuba tiene amplia influencia en Maduro, con el ex presidente Raúl Castro actuando como su “asesor”.

“Me di cuenta de que Maduro es el jefe de una empresa criminal”, dijo Figuera, a quien Maduro llamó “topo” de la CIA.

La AFP pidió un comentario al gobierno venezolano sobre estas denuncias, pero hasta el martes en la tarde no había obtenido respuesta.

The Wahington Post advirtió que sus afirmaciones no pudieron ser comprobadas de manera independiente.

Figuera, reclutado por la oposición, contó que el plan fracasó cuando se echaron para atrás el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, y el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno. Este último, según el relato del periódico, pedía 100 millones de dólares para sumarse al complot.

Abrams negó cualquier contribución de Washington.

Bachelet y elecciones libres

El delegado también señaló que Washington espera que el informe, que debe presentar el 5 de julio la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, quien visitó Venezuela la semana pasada, “revele las brutalidades del régimen” y llame a elecciones libres como “solución” a la crisis.

Abrams reiteró que la Casa Blanca mantiene la opción militar sobre la mesa para desalojar al gobernante, aunque acotó que “una solución negociada sería lo mejor”.

Desde los sucesos del 30 de abril, el oficialismo intensificó los arrestos de diputados opositores, mientras mantiene conversaciones en Noruega con representantes de Guaidó. Sin embargo, Abrams considera “risible” la idea de que Maduro permanezca en el poder durante una transición democrática. “La barrera para una solución pacífica sigue siendo la negativa de Maduro a hacerse a un lado”, aseguró.

La reaparición de Figuera se conoció justo cuando el ex jefe policial venezolano Iván Simonovis, que purgaba una pena de 30 años por 2 asesinatos cometidos durante un golpe de Estado contra Chávez en 2002, anunció en Twitter que está en libertad, en fotos que lo ubican en Washington.