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Wall Street cerró este miércoles con ganancias gracias al empuje del petróleo de Texas, que impulsó al sector energético y a pesar de la temida «curva invertida» en la rentabilidad de la deuda, un síntoma tradicional de una próxima recesión.

El Dow Jones de Industriales ganó un 1%, sumando 258,20 puntos y superando de nuevo la barrera psicológica de los 26.000 hasta los 26.036,10.

Por su parte, el Standard & Poor’s 500 ganó un 0,65%, 18,78 puntos, hasta los 2.887,94 enteros. Por su parte el Nasdaq, que cotiza en los principales grupos tecnológicos, ascendió algo menos de un 0,38%, 29,94 unidades, hasta los 7.856,88.

En el parqué neoyorquino sentaron bien los datos del inventario de petróleo en Estados Unidos, que confirmaron una importante reducción de las existencias de crudo en el país.

El precio del petróleo intermedio de Texas subió un 1,5% y cerró en 55,78 dólares el barril. 85 centavos por encima del cierre de ayer martes.

Los inventarios de crudo de Estados Unidos cayeron la semana pasada en 10 millones de barriles. En comparación con las expectativas de los analistas de una disminución de 2,1 millones de barriles, informó la Administración de Información de Energía de Estados Unidos.

Las existencias de gasolina cayeron asimismo 2,1 millones de barriles, cuando los analistas preveían una caída de 388.000 unidades.

Los datos animaron a los inversores del sector energético, que era el que más ganó al cierre de Wall Street, subiendo un robusto 1,40%, seguido de los bienes de consumo no esenciales 1,09%, el de industriales 1,06 % y el de los bienes de consumo esenciales 0,94%.

Las petroleras Chevron y Exxon Mobil contribuyeron a las ganancias del Dow Jones con subidas del 0,90% y 0,74%, respectivamente.

Los inversores se animaron por los datos del petróleo pero al mismo tiempo miraban con recelo cómo la temida «curva invertida» se seguía profundizando.

El mercado de la deuda se invirtió ayer por enésima vez en las últimas semanas. Desde entonces la deuda a dos años ofrece una rentabilidad mayor de 1,506%, al cierre, que la del bono del Tesoro a diez años 1,471%, al cierre.

Que la rentabilidad a corto plazo ofrezca mayores créditos significa que los inversores ven mayores peligros en la economía al corto plazo. La deuda a treinta años marcó hoy mínimos y cayó por debajo del 2%.

Al cierre de Wall Street la rentabilidad de los bonos del Tesoro a 30 años caían a 1,939%.

De las treinta cotizadas en este índice, el conglomerado Dow fue la que más ganó 3,25%, seguida de Pfizer 2,15% y UnitedHealth 2,98%.

Al otro lado, solo tres compañías caían: Johnson & Johnson -0,73%, Travelers Cos -0,50% y Microsoft -0,13%.

En otros mercados, el oro cayó a 1.548,60 dólares la onza al cierre de la sesión neoyorquina. El dólar se reforzó ante el euro, con un cambio de 1,1075.