El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, disolvió este miércoles el Parlamento canadiense.

El organismo convocó a elecciones generales para el 21 de octubre, cuando las encuestas señalan un empate entre el Partido Liberal en el poder y el Partido Conservador en la oposición.

Trudeau acudió este miércoles en la mañana a la residencia oficial de la gobernadora general del país, Julie Payette para solicitar formalmente la disolución de la Cámara Baja.

La gobernadora ejerce como jefa de Estado en representación de la reina Isabel de Inglaterra.

Luego de reunirse con Payette, Trudeau declaró en Ottawa que ahora los canadienses «tienen que tomar una importante decisión: volver a las políticas fallidas del pasado o seguir moviéndose hacia adelante».

El líder del Partido Conservador, Andrew Scheer, dijo este miércoles que los canadienses no pueden confiar en Trudeau y el Partido Liberal.

«Hemos estado demostrando a los canadienses cómo Justin Trudeau ha estado mintiendo de forma consistente a los canadienses», afirmó Scheer también en Ottawa.

El líder conservador añadió que Trudeau, luego de cuatro años en el poder, «ha perdido la autoridad moral para gobernar».

Scheer se refería al escándalo de la supuesta influencia política en el gobierno de Trudeau para favorecer a la mayor constructora del país, SNC-Lavalin.

La constructora está acusada de corrupción por el pago de sobornos a altos funcionarios del régimen del fallecido dictador libio, Muamar el Gadafi.

No obstante, las encuestas señalan que aunque el escándalo de SNC-Lavalin inicialmente dañó las perspectivas electorales de Trudeau, los liberales están en la actualidad recuperando votos gracias al mensaje de que la actuación del primer ministro en el escándalo aseguró miles de puestos de trabajo en el país.